La gastronomía es uno de los pilares que más atrae al turismo a México. Desde 2010, la Unesco reconoció a la cocina tradicional mexicana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Sin embargo, a veces olvidamos hablar de quienes han mantenido vivo esta riqueza cultural gastronómica: las cocineras tradiciones. Porque un viajero foodie no solo se pregunta qué va a comer, sino también quién lo va a preparar. No busca solo un plato, sino tradición, herencia e historias que tejen redes invaluables. Con esto en mente, la iniciativa Círculos de Sabor se ha dedicado a acercar a las cocineras tradicionales las herramientas para desarrollar y vender sus propias experiencias turísticas sin necesidad de depender de terceros. Estas son tres experiencias gastronómicas con cocineras tradicionales que resultaron de meses de trabajo para conocer y celebrar las raíces culinarias de nuestro país.


Círculos de sabor: una apuesta por el verdadero turismo comunitario
El turismo comunitario no es aquel que se lleva a cabo en una comunidad, sino aquel que organiza la propia comunidad. Es decir, son ellos quienes gestionan, ejecutan y se benefician de la llegada de turistas. Círculos de Sabor es una iniciativa mexicana que busca ayudar a las cocineras tradicionales a transformar su conocimiento en experiencias turísticas auténticas y económicamente sostenibles. Para ello, el proyecto cuenta con la participación de aliados estratégicos como el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, IPADE Business School, Mexico Foodie Tours —una empresa mexicana enfocada en ofrecer experiencias de turismo gastronómico— y Airbnb.

Círculos de Sabor surge de un objetivo claro: demostrar que preservar el patrimonio gastronómico puede significar también crear oportunidades económicas para las personas que lo mantienen vivo. Y es que saber cocinar extraordinariamente bien no es lo mismo que saber diseñar y estar lista para operar una experiencia turística. Aquí entran en juego cuestiones muy diferentes: ¿cómo contar la historia de una receta?, ¿a cuántas personas recibir?, ¿dónde realizar las actividades?, ¿cómo gestionar higiene y seguridad?, ¿cómo calcular la rentabilidad? El objetivo de Círculos de Sabor fue crear una metodología replicable que permitiera convertir este conocimiento y quehacer familiar en experiencias turísticas profesionales. La clave está en no inventar narrativas ni quitarle su esencia a las cocineras, sino ayudarlas a contar su historia a través de la comida.

15 cocineras tradicionales participaron en esta edición de Círculos de Sabor, de las cuales se consolidaron seis pruebas piloto. Finalmente, las tres con mayor potencial recibieron un incentivo económico para impulsar sus proyectos. Te presentamos a las tres finalistas: tres cocineras tradicionales que diseñaron experiencias gastronómicas auténticas, originales y llenas de sabor y tradición para sumergirse en el legado culinario de sus comunidades.

Cocina con flores e insectos guiado por cocineras tradicionales en el corazón de Hidalgo
En el corazón del Valle del Mezquital, Mariela Gutiérrez —cocinera tradicional de Santiago de Anaya, Hidalgo— y su madre Porfiria ofrecen una experiencia gastronómica para acercar a los visitantes a la cocina y cultura Hñähñú. Aquí, la experiencia no comienza en la cocina, sino en el campo. Al tratarse de un territorio semidesértico, los ingredientes que se utilizan son profundamente representativos del paisaje: flores comestibles, quelites, xoconostle e insectos tradicionales como chinicuiles, xamues y chapulines. La idea es conocer la tierra, comprender la colecta y las temporalidades, y utilizar la cocina como hilo conductor.

Cocina entre fuego, maíz y dos generaciones de tradición en Xochimilco
Xochimilco es uno de los grandes núcleos de la agricultura en la CDMX. Desde tiempos ancestrales, el sistema de chinampas fue la respuesta para alimentar al Valle de México, y hasta el día de hoy sus comunidades conservan un legado culinario invaluable. En Casa Chantico, María del Rosario Sandoval Romero mantiene vivo el legado culinario que recibió de su madre con recetas familiares y preparaciones profundamente vinculadas con la cocina chinampera y lacustre de Xochimilco. La experiencia empieza con un elemento espiritual: una sahumción y una ofrenda a Chantico, la diosa del fuego. Después, los invitados se reúnen alrededor del comal para moler en metate, preparar salsa en molcajete y hacer tortillas y sopecitos a mano. El encuentro termina alrededor de la mesa, donde se sirven distintos platos, entre los que destaca un mole cuya receta familiar tiene más de cien años. Puedes agendar a través de Mexico Foodie Tours.

Deleite Maíz: cata de mezcales artesanales, insectos tradicionales y diez variedades de maíz nativo
Aunque esta experiencia se lleva a cabo en el Centro Histórico de la CDMX, sus raíces se encuentran en Santiago Tianguistenco, en el Estado de México. Ahí nació Rocío Guadarrama, cocinera tradicional que desde pequeña estuvo inmersa en el universo del maíz. Desde sembrar la milpa hasta moler en metate y preparar tortillas, tlacoyos y gorditas. Deleite Maíz es un proyecto familiar que busca preservar y dar a conocer el maíz nativo cultivado en su pueblo. En esta ocasión, la experiencia se adaptó al Centro Histórico de la CDMX para facilitar la llegada de los viajeros. Sin embargo, a través del maíz, el mezcal y los insectos, Santiago Tianguistenco se hace presente a cada paso. Tambien puedes reservarla a través de Mexico Foodie Tours.

