Hace unos días fuimos al quinto aniversario de Kypros, un tequila mexicano premium. Además de probarlo, descubrimos una marca que, desde el nombre hasta su manera de hacer tequila, se sale de los estereotipos tradicionales de esta categoría. Para empezar, una mujer, la maestra tequilera Gabriela Vásquez Braidi, está al frente del proyecto. Y mientras muchas casas construyen su identidad alrededor del folclor mexicano y los paisajes del agave, Kypros encuentra inspiración en la cultura helénica y en la historia del cobre, un elemento que es el corazón técnico de su proceso de destilación. Con cinco años en el mercado, la marca ha construido un camino definido por expresiones profundas y a la vez contemporáneas del tequila. Nos dio mucho gusto conocerlo y descubrir sus expresiones.


¿Qué hace diferente a Tequila Kypros?
Kypros es el nombre griego de Chipre, una isla históricamente ligada al origen y explotación del cobre, el metal clave en los alambiques donde se destila este tequila. Como ya decíamos, al frente de la marca está la maestra tequilera Gabriela Vásquez Braidi, de origen venezolano, quien lidera el proceso artesanal. El tequila se produce en Jalisco a partir de agave azul 100% orgánico. La destilación en cobre y el cuidado meticuloso de los cortes buscan conseguir un perfil suave, limpio y con baja acidez. Su filosofía también pone al centro la feminidad como una energía creadora y el respeto por la madre tierra, con prácticas responsables durante su elaboración. Desde nuestra primera prueba percibimos una acidez muy baja y poca agresividad en garganta, así que se disfruta desde el primer trago.


Blanco, Reposado y Añejo: las etiquetas de Kypros y con qué acompañarlos
Las etiquetas de Kypros siguen una misma filosofía: son tequilas pensados para disfrutarse con comida, especialmente dentro de propuestas de gastronomía de alta gama. El Blanco es el más fresco y ligero, con notas de agave cocido, cítricos y toques minerales; va muy bien con pescados, ceviches, ostras o sashimi. El Reposado, que pasa al menos tres meses en barricas de roble blanco, suma notas de vainilla, especias y madera, por lo que funciona mejor con platillos de sabores más intensos, como moles, carnes blancas o pescados grasos a las brasas. Y también está el Añejo, de perfil más profundo y sedoso, con notas de cacao, frutos secos, vainilla y madera tostada. Este último puede acompañar postres, platos de contraste dulce-salado o disfrutarse solo como digestivo.


Kypros celebra cinco años con un nuevo Extra Añejo
Y eso no es todo. Como te contábamos al inicio, durante la celebración por sus cinco años, Kypros aprovechó para presentar su nueva etiqueta: el Extra Añejo. Después de 4 años y 7 meses de maduración en madera, esta expresión lleva la propuesta de la marca hacia un perfil más profundo y complejo. En copa tiene un tono ámbar dorado y, al probarlo, aparecen notas de vainilla, miel, higo, frutos secos, almendra, cacao y especias dulces. A pesar de su tiempo en barrica, no resulta excesivamente dulce ni amaderado; es redondo, suave y con un final largo que deja una sensación cálida en boca. Es un tequila para beber con calma y descubrir poco a poco sus matices, ya sea solo o acompañando un postre. Ahora Kypros ya se está expandiendo a Europa y Sudamérica. Nosotras acabamos de descubrirlo, pero nos emociona ver cómo marcas así ponen en alto el tequila que se hace en México.


