Aunque La Marquesa es uno de los destinos más populares para escapar de la ciudad, a veces lo que realmente buscamos es un rincón más tranquilo y alejado del bullicio turístico. Si deseas explorar un lugar igualmente fascinante, pero menos conocido, en el municipio de Isidro Fabela, al oriente del Estado de México, te espera la Presa Iturbide. A tan solo hora y media de la CDMX y a media hora de Naucalpan, esta joya escondida te ofrece un ambiente boscoso, aire fresco y la oportunidad de desconectar por completo, sin las multitudes que suelen llenar otros destinos cercanos. Ideal para una escapada rápida pero revitalizante.
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La presa Iturbide, un refugio natural con historia
La Presa Iturbide fue construida principalmente para abastecer de agua a las comunidades cercanas y también para la regulación hidráulica de la región. Aunque no es una de las más grandes del Estado de México, tiene un impacto significativo en la zona por su capacidad para almacenar agua. En el pasado, esta presa fue clave para el desarrollo agrícola de la zona, pero con el paso del tiempo ha ganado relevancia como destino recreativo. La presa está rodeada por un paisaje pintoresco, con montañas y vegetación típica de la región. En este lugar, el ambiente de tranquilidad es casi total, el silencio es interrumpido solo por el suave sonido del agua y el viento que choca con los árboles.
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Qué hacer en la Presa Iturbide
Puedes visitarla de entrada por salida o preparar tu casa de campaña y quedarte a acampar alrededor de la presa; aunque si buscas mayor comodidad, también hay cabañas rústicas de madera para quedarse, en cualquier caso, procura llevar ropa abrigadora, pues aunque el día sea soleado, por las noches la temperatura desciende. En este espacio puedes realizar varias actividades, como caminar por el bosque, hacer ciclismo, aventarte por la tirolesa, pescar tu propia trucha, dar un paseo en caballo, pero ojo, no se se recomienda nadar en la presa, pues se le considera de alta peligrosidad. Por la comida no te preocupes, hay restaurantes que ofrecen platillos típicos mexicanos, como la Cabaña Valle de la Luna, donde preparan truchas frescas y deliciosas. En general es un destino ideal para aquellos que desean disfrutar de un día rodeado de naturaleza, realizar actividades al aire libre y relajarse.
Los secretos de la Presa Iturbide
Si te adentras en el Bosque Otomí que rodea la Presa Iturbide y sigues uno de sus senderos por aproximadamente una hora y media, llegarás a una extraña formación rocosa conocida como las ‘Piedras Lunares’ o ‘Rocas Xinter’. Estas piedras, que parecen haber sido esculpidas por la erosión del viento, están cerca de una pequeña pero encantadora cascada, rodeada de vistas espectaculares. Es un lugar apartado, tranquilo y perfecto para desconectar de la ciudad, disfrutar de una buena caminata y rodearte de naturaleza. La Presa Iturbide está abierta todos los días del año, y lo mejor es que la entrada es libre. Solo el estacionamiento tiene un costo de $30 pesos, y como un plus, es pet friendly. Así que puedes llevar a tu perrito para que también disfrute de la aventura.
¡Aventúrate a conocer la Presa Iturbide!