Entre casas lujosas y calles tranquilas de la CDMX se esconde este bonito rincón japonés

En medio de las lujosas casas y calles silenciosas de Lomas de Chapultepec, se esconde Ishi-Ko, un restaurante japonés tan discreto como bien logrado. Aunque su interior mantiene el minimalismo y la estética oriental, aquí no se busca replicar la tradición japonesa al pie de la letra. Ishi-Ko propone una cocina japonesa con gusto mexicano, pensada para el paladar local y ejecutada con técnica, creatividad y mucho sabor. Esa combinación —junto con su ubicación tranquila— es parte de su encanto y la razón por la que, después de visitarlo, nos quedamos con muchas ganas de volver.

Restaurante Ishi-Ko
Restaurante Ishi-Ko. Foto: Aída Q.

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Restaurante Ishi-Ko
Un restaurante de cocina japonesa con gusto mexicano. Foto: @ishi_ko.mx

El origen de Ishi-Ko y su cocina japonesa con acento mexicano

Ishi-Ko en japonés significa ‘Hijo de Roca’, y no es casualidad: este restaurante nace como el ‘hermano menor’ del icónico Roca, que lleva más de 13 años sirviendo cocina del Pacífico mexicano, ubicado justo a un lado sobre la avenida Monte Athos. Ishi-Ko acaba de cumplir dos años y ya tiene una identidad muy clara. Al frente están la chef Zuleyma Zepeda y Rodolfo, este último con una amplia experiencia trabajando desde joven con cocineros japoneses. Nos contó que en Ishi-Ko trabajan con ingredientes mexicanos de alta calidad, muchos de los pescados llegan desde Ensenada y Mazatlán, y se combinan con una cuidada selección de sakes, vinos y whisky japonés. Aunque la propuesta está pensada para el paladar mexicano, la experiencia se siente como Japón en la mesa, dentro de un espacio elegante y sereno, con una atmósfera muy zen que invita a disfrutar cada platillo con calma.

Restaurante Ishi-Ko
Un espacio zen para disfrutar sin prisa. Foto: @ishi_ko.mx
Restaurante Ishi-Ko
Rollos Koi. Foto: Aída Q.

Cómo empieza la experiencia en Ishi-Ko

Desde que llegas, la atención se siente de inmediato. Al tomar tu mesa, todo el equipo te recibe con un irasshaimase —bienvenido, en japonés— y, mientras hojeas el menú, llega a la mesa el primer ritual: una cortesía de sake. En la cultura japonesa, derramar sake simboliza abundancia, y aquí lo hacen de forma tradicional. Ese gesto marca el inicio perfecto para lo que sigue en la mesa. Para comenzar a comer, hay entradas que no fallan, como los camarones Ishi-Roca tempurizados con spicy mango, las brochetas de brócoli con salsa teriyaki o las gyosas, ya sea de cerdo o de verduras. Otra forma deliciosa de arrancar y probar varios de sus pescados es la tabla 7 variedades, con nigiris preparados con pescados frescos del día como lubina, totoaba, kampachi, akami, chutoro o salmón escocés, todos fresquísimos y llenos de sabor.

Restaurante Ishi-Ko
Derramar sake simboliza abundancia. Foto: @ishi_ko.mx
Restaurante Ishi-Ko
Camarones Ishi-Roca. Foto: @ishi_ko.mx
Restaurante Ishi-Ko
Tabla 7 variedades. Foto: Aída Q.

Del sushi al ramen: qué pedir en Ishi-Ko

El menú de Ishi-Ko invita a seguir explorando. Hay desde nigiris y sashimi hasta sopas, arroces y especialidades del chef que reflejan su lado más creativo y que, por cierto, cambian cada cierto tiempo para que siempre haya algo nuevo que descubrir. Nosotras probamos el Nigiri Shinkin, con salmón, enoki, soya nikiri y mantequilla. Otro de nuestros favoritos —y especialidad del chef— fue el Udon Ramen, con zanahoria, champiñón, cebollín, naruto, gochujang y soya con jengibre: una delicia reconfortante, perfecta para días fríos, de lluvia o de sol… en realidad, para cualquier momento de antojo, y además abundantemente servido. Si se te antoja algo de carne, el Katsu Sando no falla, un sándwich japonés de cerdo empanizado con salsa tonkatsu, sencillo y muy sabroso. Y para quienes aman el sushi, los rollos Koi, decorados con inspiración en el pez koi y envueltos en cangrejo, son tan vistosos como deliciosos.

Restaurante Ishi-Ko
Nigiri Shinkin. Foto: Aída Q.
Restaurante Ishi-Ko
Udon Ramen. Foto: Aída Q.
Restaurante Ishi-Ko
Katsu Sando. Foto: Aída Q.

Omakase, cocteles y postres

Además del menú regular, Ishi-Ko ofrece experiencias como el Omakase, que incluye una entrada, miso Ishi, seis nigiris, un te-maki y sake ilimitado por $980 pesos por persona. Los cócteles de autor son otro de sus grandes encantos, muchos protagonizados por sake, como el Sake Tonic, el Calpis Cosmo para paladares dulces o el Martini Lichi con Loco Tequila, sake y lichi. Para cerrar, los postres no decepcionan, especialmente el fondant de matcha con chocolate blanco y helado de vainilla. No es exageración decir que todo lo que probamos nos encantó: la comida, la atención y el espacio están tan bien cuidados que Ishi-Ko se siente como ese lugar al que ya estamos pensando en regresar.

Dirección: Monte Athos 310, Lomas de Chapultepec

Restaurante Ishi-Ko
Sake Tonic. Foto: Aída Q.
Restaurante Ishi-Ko
Calpis Cosmo. Foto: Aída Q.
Restaurante Ishi-Ko
Fondant de matcha. Foto: Aída Q.

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