Probé esta barra de omakase por primera vez hace tres años, regresé hace unos días y volví a enamorarme

La oferta gastronómica en la CDMX es tan variada que casi parece infinita. De acuerdo con los datos de la Secretaría de Economía, hay más de 55,000 centros de consumo registrados en la capital, de modo que sería más que viable pasarnos la vida descubriendo sitios nuevos sin repetir. Sin embargo, una siempre vuelve a donde comió bien. Hace tres años, llegué por primera vez a la barra de Sake Sushi Bar en Las Lomas, y me enamoré de la calidad de su omakase y la calidez del personal. Hace unos días, el antojo, la curiosidad y la nostalgia me llevaron de regreso.

sake sushi bar las lomas
Foto: FB Sakesushibar
omakase las lomas
Foto: FB Sakesushibar

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Dos formas de disfrutar de Sake Sushi Bar

La primera vez que visité Sake Sushi Bar, me entregué por completo a las recomendaciones del chef y pedí el omakase. Sin embargo, esta vez me sorprendió escuchar un consejo distinto: descubrir lo nuevo en la carta. Aunque el omakase sigue existiendo —hay distintas opciones de distintos precios, que van desde sets de siete nigiris hasta un omakase completo de 18 tiempos—, también vale la pena dejarse guiar por el instinto y el antojo y elegir lo que quieres comer.

restaurantes japoneses en las lomas
Foto: FB Sakesushibar
sushi en las lomas
Foto: FB Sakesushibar

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Qué pedir en Sake Sushi Bar

Entradas

Para empezar a abrir el apetito, probamos los Crispy Rice y un Hoshi Maki —pepino takuan, akami, callo de hacha, salmón spiky y aonori—. Se trata de una apuesta segura y bien ejecutada, con distintas pescas nacionales que hacen de este un bocado fresco y reconfortante a la vez. Continuamos con un Bao de Softshell Crab, uno de esos platos vistosos pero familiares, que intimidan a la vista pero sin desafiar al paladar, con la textura crujiente del marisco y el pan extra suave y húmedo. Sin embargo, mi entrada favorita fue el Domburi de Shinkin, un plato gloriosamente cremoso de arroz con una mezcla de hongos donde el ingrediente clave es una yema de huevo curada. No es para todos, pero si es lo tuyo, te roba el corazón. Y sí, voy a regresar a probarlo siempre que esté triste.

Domburi Shinkin
Domburi Shinkin. Foto: FB Sakesushibar

Nigiris

En cuanto a los nigiris, como en todo buen restaurante japonés, el sabor y la receta varía dependiendo de la pesca del día y la persona que lo prepare. Sin embargo, sí podemos afirmar que si nuestro estándar estaba alto después de la primera visita, no decepcionó en la segunda. Probamos cinco nigiris: de totoaba, de kampachi, de salmón con mayonesa spicy y alga nori, de chutoro con tartufata negra, y de akami con tartufata blanca y salsa dulce.

nigiris sake sushi bar
Foto: FB Sakesushibar
sake sushi bar nigiris
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El postre

Lo que sí repetimos fue el postre. Hace tres años, después de sentir que no podía dar un bocado más, el Matcha Brulée fue tan adictivo que me lo terminé en menos de cinco minutos. Esta vez, quizá fue aun más rápido. Se trata de un poste apapachador pero relativamente ligero, extra cremoso, con un sabor intenso pero bien balanceado con una capa generosa de chocolate blanco y frutos rojos. Sin duda, la mejor forma de honrar el recuerdo y celebrar los lugares que siguen siendo un acierto.

Matcha Brulée
Matcha Brulée. Foto: FB Sakesushibar

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