Por sorprendente que parezca, en México hay templos que parecen desaparecer bajo la naturaleza. La Iglesia de San Juan Paricutín en Michoacán fue cubierta por la lava del volcán del mismo nombre, mientras que la Iglesia de San Pedro Apóstol en Churumuco quedó sumergida por una presa. Y luego está el fascinante Templo de Santiago Quechula, una iglesia hundida en Chiapas que emerge del agua solo durante la temporada de sequía y que puedes explorar navegando a bordo de una lancha. Conoce su historia y descubre porqué es tan fascinante.


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Un templo católico de origen colonial
El Templo de Santiago Quechula se ubica en el municipio de Tecpatán, en el estado de Chaiapas, a dos horas de Tuxtla Gutiérrez. Se trata en sí de un templo católico de origen colonial que se construyó en el siglo XVI por frailes dominicanos con la intención de evangelizar a los pueblos indígenas de la Nueva España. El templo veneró por años al santo patrono Santiago Apóstol, reconocido por milagros de protección, curación, guía y salvación de fieles durante accidentes. Se estima que la iglesia mide 61 metros de largo, 14 metros de ancho y 10 metros de altura.

La iglesia que quedó sumergida en agua
En el año de 1773, la comunidad aledaña a la Iglesia de Quechula abandonó el pueblito debido a las plagas, dejando en completa soledad al templo católico y un cambió en su dirección de fe. Después de varios años, en 1966 se mandó construir la presa Nezahualcóyotl también conocida como presa Malpaso, sobre el río Grijalva, la cual dejó sumergida prácticamente todo a su paso, tanto el templo como las casas aledañas. Desde entonces se ha convertido en la iglesia hundida en Chiapas que genera misterio y curiosidad entre los turistas.

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La iglesia hundida en Chiapas que raramente está visible
El Templo de Santiago Quechula quedó completamente sumergido por la presa Nezahualcóyotl y no siempre está visible. Es decir, para que puedas apreciarla depende mucho de la temporada en la que vayas. En temporada de lluvias su avistamiento es casi nulo. Durante la temporada de sequía, cuando el nivel del agua baja, la estructura emerge convirtiéndose en todo un espectáculo. La mayoría de las veces el acceso se realiza a través de una lancha, pero hay ocasiones en que se puede llegar a pie. Es uno de los lugares más fotografiados y admirados de México.

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