Nadie me dijo que las carreteras del norte eran tan bonitas: mar, viñedos y atardeceres en esta ruta por Baja California

Las escapadas cortas desde la CDMX son un respiro, pero a veces uno añora un viaje más largo, de esos que se prolongan no solo en el tiempo, sino en el espacio. Los viajes en carretera tienen su propio encanto, sobre todo cuando el camino se acompaña de vistas imponentes y comida deliciosa. El norte del país está repleto de destinos que valen el viaje, pero de lo que casi nadie habla es de sus carreteras escénicas. Desde recorrer La Rumorosa de Tijuana a Ensenada, pasando por el Muro Fronterizo a lo largo de la autopista de Ensenada a Tecate, y los viñedos que conectan Tecate con Ensenada, hasta el sonido del océano Pacífico que te acompaña hasta San Quintín. Este viaje por Baja California vale la pena no solo por los destinos que atraviesa, sino por los caminos que los conectan entre sí.

paisaje del mar con el muro de la frontera entre méxico y eua a la derecha
Foto: Guillermo Aparicio Servin
familia de cinco personas montando en caballos por la playa junto al mar
Foto: Cortesía

Tijuana: Una ciudad dinámica y vibrante

Aunque durante mucho tiempo, Tijuana se percibió más como una ciudad de paso que como un destino, esta ciudad tiene mucho que ofrecer. Además, es el mejor lugar para iniciar la ruta por Baja California, especialmente si llegas en avión. En primer lugar, la gastronomía. Desde mercados locales hasta restaurantes recomendados en la Guía Michelin, la cocina ‘estilo Tijuana’ se ha convertido en un referente nacional. Además, esta ciudad fronteriza cuenta con más de 30 productoras de cerveza artesanal, muchas de las cuales tienen taprooms para descubrir sus propuestas. Por otro lado, la identidad de Tijuana se cimienta en la multiculturalidad. Y es que el Muro Fronterizo es un símbolo no de separación, sino de encuentro. Vale la pena visitar el CECUT —Centro Cultural de Tijuana—, cuya arquitectura futurista alberga salas de conciertos, áreas para descansar, un museo, un Domo IMAX, un acuario, un jardín botánico y una variada cartelera cultural con actividades para todo público.

Tijuana. Foto: Cortesía
edificio futurista del Centro Cultural Tijuana con un jardín de magueyes
Centro Cultural Tijuana. Foto: Arlette Lopez

Rosarito: langosta, corales y atardeceres memorables

A pocos kilómetros de Tijuana se encuentra Rosarito, un destino popular en la ruta por Baja California gracias a la famosísima langosta que se disfruta con los pies enterrados en la arena. Un dato curioso es que, si manejas un poco más hacia el sur, llegarás a Puerto Nuevo, el lugar donde nació la receta de la langosta estilo Puerto Nuevo —con frijoles, arroz y tortilla de harina—, y que hoy sigue siendo un gran lugar para comerla. Sin embargo, Rosarito es un destino más famoso también por su encanto natural, pues es hogar del único arrecife de coral del estado, y tiene olas espectaculares para surfear. Además, es un destino con mucho encanto cultural, con galerías de arte, festivales y un ambiente bohemio y relajado. Por las tardes, el cielo se tiñe de tonos intensos, regalándote los atardeceres más sublimes.

Playas de Rosarito. Foto: Cortesía
close up de una mesa con un plato de langosta abierta de la mitad, tortillas, arroz rojo y frijoles
Foto: Playas de Rosarito

Mexicali: dátiles, desierto y un destino multicultural

Tiene mala fama por las altas temperaturas que alcanza en verano, pero durante el invierno el clima es fresco y agradable, ideal para pasear. Así como Tijuana, Mexicali es una ciudad fronteriza que se caracteriza por su multiculturalidad. Sin embargo, aquí no se trata solo de lo que hay del otro lado del muro, sino del otro lado del mar. A finales del siglo XIX, se convirtió en un refugio para las comunidades chinas migrantes que huían de las políticas racistas de Estados Unidos. Pronto, se integraron a la vida cultural de Mexicali, y su legado perdura en La Chinesca —el barrio chino más antiguo y grande de México— y en los restaurantes de comida china en la ciudad. Asimismo, Mexicali es uno de los mayores productores de dátil fuera de Asia Occidental, y visitar las datileras a las afueras de la ciudad es una gozada.

Mexicali
Foto: Matt Gush
Sandboarding en Mexicali. Foto: Cortesía

Tecate: la puerta de la Ruta del vino y hogar del mejor spa del mundo

Todo el mundo lo ubica por la cerveza, pero ¿sabías que Tecate es el único Pueblo Mágico en la frontera? También es el inicio de la Ruta del Vino, una de las rutas vinícolas más antiguas de Baja California, y se le conoce como ‘la capital del pan’ gracias a sus panaderías históricas que siguen manteniendo la excelencia hasta hoy. Además, es hogar de Rancho La Puerta, nombrado el ‘Mejor Spa’ en más de diez ocasiones por World’s Best Awards. Después de recorrer la carretera escénica La Rumorosa, Tecate se descubre entre montañas y encinos, ideal para recorrer rutas de ciclismo por la mañana y recorrer el centro histórico por la tarde. Este destino invita a bajar el ritmo y descubrir el norte del país desde otra perspectiva y con un enfoque más sensorial.

letras de colores de 'TECATE' con un kiosco y árboles atrás
Tecate es el único Pueblo Mágico en la frontera. Foto: Matt Gush
Foto: Rancho La Puerta

Ensenada: un paraíso gastronómico entre los viñedos y el Pacífico

Aunque todo el mundo habla de lo bonita que es la carretera entre Tijuana y Ensenada —pues corre a lo largo de la costa del Pacífico, con el mar acompañándote a lo largo del camino—, si continuas tu ruta por Baja California de Tecate a Ensenada, podrás atravesar los valles vinícolas que han dado fama a la región. Desde El Valle de las Palmas hasta el Valle de Guadalupe, hasta llegar a la ciudad costera de Ensenada. Y no te preocupes, que desde aquí puedes hacer base para ir a conocer los viñedos de la zona. La gastronomía es la estrella, con mariscos frescos maridados con vinos locales de la mejor calidad. Puedes recorrer los mercados, visitar restaurantes Michelin, hacer avistamiento de ballenas y disfrutar de los atardeceres desde el malecón.

Malecón de Ensenada
Malecón de Ensenada. Foto: Arlette Lopez

San Quintín: Montañas, humedales y ostiones frescos

Finalmente, San Quintín es el último destino en nuestra ruta por Baja California. Aquí, la estrella son los paisajes, que combinan campos volcánicos, humedales y bahías llenas de vida. Se trata de un destino ideal para los amantes de la aventura, pero también para quienes simplemente desean conectar con la naturaleza. Desde recorrer sus senderos y disfrutar de ostiones frescos —el lugar destaca por el gran número de granjas de conchas que aloja—, hasta practicar kayak y pesca deportiva, San Quintín es una invitación abierta para sumergirse en la calma insospechada de las playas del Pacífico.

toma aérea de los humedales de san quintín, baja california
Humedales en San Quintín. Foto: Cortesía
dos mujeres en traje de baño sentadas en camastros blancos en la playa de san quintin
San Quintín. Foto: Cortesía Omar Rosette

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