En la colonia Roma, donde abundan las fachadas bonitas, hay una que inevitablemente se está robando las miradas. Está cubierta de azulejos de talavera poblana y, antes de descubrir qué es, muchos creen que se trata de un museo o una galería de arte. Pero en realidad es Casa Talavera, un nuevo hotel de lujo en la CDMX donde el arte comienza desde la fachada. Además de ser un hermoso lugar para hospedarse, busca que sus huéspedes se acerquen a la cultura mexicana desde el momento en que cruzan la puerta. Cada espacio es un homenaje a la artesanía y las tradiciones del país, reinterpretadas con un estilo contemporáneo y una hospitalidad cuidada hasta el último detalle.


Casa Talavera: un hotel hecho con paciencia artesanal
El Hotel Casa Talavera es la nueva apuesta del Grupo Hotelero Tasman, que cuenta con una amplia trayectoria desarrollando experiencias de hospitalidad con altos estándares de atención, servicio y calidad. Fue diseñado por Alejandro Gleason y HH Arquitectura, en colaboración con Uriarte Talavera, el primer taller productor de talavera certificada, fundado en Puebla en 1824. Ellos fueron los encargados de elaborar cada una de las piezas que visten el hotel mediante un cuidadoso proceso artesanal. La construcción es completamente nueva y todo el proyecto tomó alrededor de cinco años, pues una sola pieza de talavera original tarda al menos 18 semanas en elaborarse.


El arte detrás de cada pieza de talavera
Para entender el valor de cada pieza también vale la pena conocer cómo se elabora la talavera. Si alguna vez visitas el taller de Uriarte Talavera, en Puebla, podrás recorrer todo el proceso artesanal: desde el moldeado del barro, el esmaltado, el lijado y el estarcido —la técnica con la que se dibuja el diseño— hasta la pintura a mano, el firmado de las piezas y el horneado. Solo se utilizan seis colores certificados, obtenidos de minerales, y los pinceles deben ser de pelo de caballo o de camello. Es un trabajo tan minucioso en que existe hasta un 60% de probabilidad de que una pieza no llegue al resultado esperado. Después de conocer ese proceso, resulta mucho más fácil entender el enorme trabajo artesanal que hay detrás de cada rincón de Casa Talavera.


El hotel en la CDMX vestido de talavera poblana
Desde el exterior, el proyecto destaca por una fachada completamente revestida de azulejo de talavera, mientras que la estructura del edificio respeta la arquitectura clásica de la colonia Roma. En la entrada deslumbra un gran mural de talavera con la figura del Mercado Jamaica, pero esa es apenas la primera sorpresa. La experiencia artística continúa en cada rincón del hotel. En total hay 15 murales de talavera, además de azulejos, lámparas, vajillas, macetas y otros elementos decorativos, todos elaborados a mano por más de 60 maestros artesanos de Uriarte Talavera, que siguieron una técnica transmitida de generación en generación.


Habitaciones que parecen una galería
El hotel tiene cuatro pisos y solo 13 habitaciones, todas decoradas artesanalmente con piezas originales de talavera. Hay cuatro habitaciones por nivel, cada una con una acogedora sala para los huéspedes, mientras que en el último piso se encuentran la Máster Suite y una terraza. Cada habitación tiene un mural de talavera inspirado en algún escenario icónico de la CDMX o en oficios tradicionales, como el bolero o el trajinero de Xochimilco. Incluso los señalamientos están hechos con azulejos de talavera; aquí es imposible dejar de encontrar detalles. En la planta baja, junto al lobby, está Talavera Bistró, un lindo restaurante con un precioso mural de colibrí, réplica exacta del que se exhibe en el taller de Uriarte Talavera en Puebla. Tiene mesas al interior y al exterior donde los huéspedes pueden desayunar, aunque también está abierto a cualquier persona que quiera entrar a conocer el hotel y disfrutar de un brunch. Muy pronto ampliará su horario para ofrecer comidas y cenas.



Llévate un pedazo de Casa Talavera
Un detalle muy interesante de Casa Talavera es que, además de funcionar como hotel boutique, también es una especie de showroom o galería abierta. Es decir, que si alguna de las piezas expuestas —o incluso del mobiliario— te enamora, puedes preguntar por ella en recepción y llevártela a casa. En el lobby hay vajillas, lámparas, vasos, tazas, jarrones, macetas, cuadros y otros objetos elaborados por Uriarte Talavera. Prácticamente todo lo que ves está a la venta. Así que la próxima vez que pases por la calle Colima, vale la pena entrar, aunque sea para admirar el lugar. Todo apunta a que Casa Talavera se convertirá en un nuevo referente de diseño, artesanía y hospitalidad en la CDMX.
Dirección: Colima 211, Roma Norte, Cuauhtémoc


