Poca gente sabe que existe un pueblito mexicano que huele a hojaldre recién horneado desde el minuto uno que llegas a sus calles y caminas por sus banquetas. Su nombre es Santa María del Río y está en el corazón de San Luis Potosí, a menos de una hora en coche desde la capital del estado. El destino se ganó su nombre como ‘el pueblo el hojaldre’ en México porque en este sitio se elaboran las famosas campechanas potosinas, un pan dulce con finas capas crujientes que se terminan con azúcar caramelizada por encima. Por si fuera poco, en el lugar también se hornean otras especialidades elaboradas con pasta de hojaldre, como orejitas, empanadas rellenas de diferentes ingredientes –entre los que destaca guayapa, cajeta y piña, además de otros panes tradicionales de México que la gente suele llevarse en charolas de regreso a casa, especialmente si están en el lugar para pasar el fin de semana y quieren llevarse un recuerdo delicioso de du visita.


Las campechanas y la panadería La Perla
Las campechanas fueron creadas alrededor del año 1935, cuando Juan Hernández Salazar abrió por primera vez la panadería La Perla y comenzó a ofrecer creaciones con una receta única que destacaba por su aroma y textura crujiente. De este lugar salió el dicho ‘campechanéala’, el cual significa hacer las cosas con calma, aunque también se dice que el pan lo hacía una panadera que nació en Campeche y de ahí salió el nombre. Hoy en día el negocio sigue funcionando y produce alrededor de 20 mil campechanas al día, elaboradas con un proceso artesanal.

Los hojaldres que probarás en Santa María del Río
Una de las características principales de la masa del hojaldre es que no tiene atajo, debido a que la preparación se debe hacer con harina, agua, sal, azúcar y grasa vegetal que se lamina con una paletilla de madera hasta lograr la textura única de esta preparación. Poco a poco se deben formar los rollos a mano, estirarse y espolvorearse con azúcar antes de entrar al horno. al final se carameliza el azúcar con un soplete para lograr su brillo tan característico. Durante tu visita en el pueblo podrás probar orejitas hojaldradas, empanadas de guayaba y los famosos ojos de pancha, que son unos hojaldres con cajeta y nuez mucho menos conocidos que el resto pero igual de deliciosos y tradicionales.

La feria de la campechana
Es tal la tradición panadera de este pueblo que cada año en Santa María del Río se celebra la Feria de la Campechana, donde se reúnen alrededor de nueve panaderías de la zona para hacer concursos, degustaciones y talleres mientras la música local y el baile acompañan como fondo. El hojaldre no es lo único famoso del pueblo, pues la zona también es cuna del rebozo mexicano, lo que demuestra que en esta zona la gente hace las cosas ‘con paciencia’. En la Casa del Rebozo puedes conocer el proceso artesanal y comprar por mucho menos dinero alguna de las creaciones hechas a mano, en comparación de lo que cuestan en grandes tiendas y almacenes. Las calles empedradas y el clima templado del lugar durante todo el año son el acompañante perfecto para una escapada de fin de semana.


Cómo llegar desde la CDMX
Lo más práctico si quieres desplazarte en coche es tomar la carretera federal 57 hacia San Luis Potosí y conducir durante aproximadamente cinco horas. Una vez que hayas llegado a la capital, solo necesitarás 45 minutos extra para llegar por la misma carretera hacia el sur, por lo que es una buena idea hospedarte en San Luis Potosí y posteriormente ir a conocer el pueblo de entrada por salida, de esta manera tendrás una opción mucho más amplia de hospedaje y el destino no requiere más de un solo día para poder conocerlo. Te recomendamos que no dejes para el final la compra del pan dulce y las campechanas, ya que durante el fin de semana la gente suele llevarse charolas completas para ellos y sus familias, por lo que puede acabarse temprano.

