El plan de salir a desayunar con amigas —o con tus tías, tu abuelita, tu pareja— es el equivalente a un abrazo emocional. Mientras que en el centro de la ciudad se viralizan los lugares con mesas chiquititas a pie de calle y sillas aesthetic enemigas de las sobremesas, Casa BRNO en la Del Valle es un espacio donde el mobiliario y el menú conspiran a tu favor para quedarte horas. El lugar está abierto desde las 8:00 a.m. hasta las 8:00 p.m., con mañanas reconfortantes y tardes acogedoras. La clave está en que este lugar se siente como casa, y eso se debe a que el diseño, el café y la cocina se conjugan para crear esa sensación cómoda y hogareña. Es exactamente el tipo de lugar en el que te puedes reunir con tus amigas, quedarte un rato largo y desayunar delicioso.


Una casa en la Del Valle para tomar café en las sillas más cómodas
Lo primero que hay que decir sobre Casa BRNO es que su nombre le hace justicia al lugar. Y es que aunque hoy es un restaurante, es fácil notar la arquitectura de una casa. Así, los espacios se sienten íntimos y cercanos. Además, aquí se vive una experiencia inmersiva dentro del showroom de Mool, una tienda de interiorismo cuya estética contemporánea tiene un sello juguetón y hogareño. El restaurante cuenta con distintos espacios: un patio, una barra y un salón en la planta baja, y un privado, un salón acogedor y una gran terraza en la planta alta. La terraza de Casa BRNO no necesita sombrillas, pues está cobijada bajo las copas de los árboles que también amortiguan el ruido de la calle.

Café enlatado al momento, pan recién hecho y desayunos coquetos
Pero el interiorismo no es lo único digno de foto dentro de Casa BRNO. El café, el pan, la comida: la cocina es tan llamativa como deliciosa. Para empezar, nosotras pedimos un croissant de pistache, decorado con una mezcla de chocolate blanco con pistache y pistache triturado. Para beber, pedimos un chai latte y un matcha latte. La gracia de algunas de las bebidas frías es que, a pesar de que se preparan al momento, llegan a la mesa en una lata transparente muy coqueta. Por supuesto, puedes personalizar tu bebida, elegir el tipo de leche y pedir que lo endulcen. Por otro lado, el café es otra de las especialidades de Casa BRNO, y trabajan con caficultores mexicanos para cuidar la trazabilidad del grano.

Respecto a la comida, Casa BRNO es uno de esos lugares donde da gusto compartir. Te recomendamos empezar con el hummus, que se sirve con aguacate, ralladura de limón amarillo y pan pita hecho en casa. Para algo más sustancioso, prueba los American Huevos: papa rostizada, salchicha ibérica, pan de masa madre, dos huevos fritos, cuña de melón y salsa macha. Como el pan es una especialidad, quisimos probarlo también en su versión salada. El croissant al horno viene relleno de roast beef, queso gouda, cebolla caramelizada y pipián de cacahuate con salsa macha, que le da un giro inesperado pero que integra estos sabores familiares y muy reconfortantes.

Postres y sobremesas
Como ya mencionamos, las sobremesas son un factor importante de Casa BRNO. Incluso a la hora del desayuno, los postres son un lujo digno de probar. Hay tres opciones y es difícil decidirse por una sola. Primero, el Frenchie Toast con salsa inglesa, mango y crema del día con pinole. Después, el flan de requesón con salsa de cajeta con naranja y flor de sauco. Pero nosotras probamos el Delice, un mousse de chocolate con esencia de poleo, semilla de calabaza y polvo de chile ancho. Es cremoso, indulgente y balanceado, pues las semillas aportan textura y el mousse de distintos chocolates ofrece sabores que se nivelan entre sí.

