Mientras todos se dirigen el fin de semana a Valle de Bravo o Ixtapan de la Sal, solo unos cuantos llegan hasta Amanalco. Se trata de un encantador pueblito del Estado de México, abrazado por una zona montañosa que se compone de bosques de pino, encino y oyamel, además de manantiales y presas. Pero Amanalco no solo destaca por sus paisajes naturales. También es un destino con mucha historia, donde las tradiciones otomíes y la gastronomía forman parte de la identidad de la comunidad. ¿Ya lo conoces? Aquí te contamos qué ver, qué hacer y qué comer en este precioso Pueblo con Encanto.

Amanalco: un pueblo con mucho encanto en el Estado de México
Amanalco es, desde 2008, un Pueblo con Encanto, un distintivo que otorga el Gobierno del Estado de México a los municipios que tienen potencial turístico. Y como no si lo tiene gracias a su historia, cultura, tradiciones y gastronomía, pues es uno de los lugares de México donde aún existe una importante presencia de la comunidad otomí y se conservan sus formas de vida. De hecho, el nombre de este pueblo proviene de la lengua náhuatl y significa ‘lugar cerca del lago’ o ‘en el estanque’. Y tiene sentido, porque Amanalco está rodeado de manantiales que alimentan la presa de Valle de Bravo.


Un pueblito rodeado de manantiales, bosques de pino y templos
Gracias a su ubicación geográfica, Amanalco es un pueblo del Estado de México donde hay neblina casi a cualquier hora del día, y justo eso es parte de su encanto. Este pueblo de montaña está enclavado entre la Sierra del Volcán Xinantécatl, también conocido como el Nevado de Toluca, y la Sierra Náhuatl, rodeado por bosques de pino, encino y oyamel. Uno de sus principales atractivos es el Parque Ecoturístico Corral de Piedra, una zona boscosa con un lago y senderos donde puedes contemplar el paisaje mientras caminas o recorres el bosque en bicicleta. También puedes pasear en kayak, acampar, rentar una cabaña y hasta pescar truchas.

Otro de los atractivos es el Centro Ecoturístico Los Manantiales, donde puedes disfrutar del bosque y el agua, sobre todo si quieres darte un chapuzón en los manantiales. También está el Rincón de Guadalupe y Xaxhua, dos espacios diseñados para contemplar la naturaleza y disfrutar de actividades al aire libre. Aquí encontrarás tirolesas, circuitos de rápel, paredes de escalada y rutas de senderismo. Y, por supuesto, está su centro y sus templos. Entre los más famosos se encuentran la Parroquia de San Jerónimo Amanalco, la Capilla de San Lucas, el Templo de San Sebastián El Chico y el Templo de San Sebastián El Grande.

Los sabores de Amanalco: hongos, tamales, gorditas y salsas de molcajete
Para que tu visita a Amanalco, en el Estado de México, esté completa, tienes que disfrutar de su gastronomía. Sin duda, tienes que probar la trucha, los hongos sudados, los tamales de maíz tierno y las gorditas de elote. En cuanto a las bebidas, prueba el atole, el champurrado, el pulque y el zende, una bebida tradicional de maíz fermentado. Y, por supuesto, no te vayas sin probar los licores de capulín, membrillo y tejocote. Por otro lado, en Amanalco también se celebra la Feria de la Trucha durante la Semana Santa, un pretexto perfecto para escaparte a conocer este Pueblo con Encanto.

