La primera vez que fui a El Géiser recuerdo que me quedé nadando hasta las 12 de la noche. El agua de la alberca estaba riquísima, súper calientita, no había nada que me sacara de ahí y, además, el cielo se veía espectacular lleno de estrellas. Este sitio tiene un lugar especial en mi corazón porque no lo considero un balneario como cualquier otro: es un verdadero spa natural cuyas aguas se alimentan de un géiser, una de esas maravillas de la naturaleza que aquí supieron aprovechar muy bien. Está en el Pueblo Mágico de Tecozautla, Hidalgo, a unas dos horas de la CDMX y una hora de Querétaro, y es un oasis de aguas termales, vapor y paisajes de montaña donde puedes seguir nadando incluso cuando cae la noche.


El géiser natural que hace único a este balneario
El principal atractivo de este lugar, y lo que le da su nombre, es el géiser natural que se encuentra dentro del balneario. Se trata de uno de los respiraderos volcánicos más impresionantes de Latinoamérica, que expulsa columnas de vapor y agua termal que pueden alcanzar hasta los 95 °C. La formación de un géiser requiere condiciones geológicas muy específicas, por lo que tener uno tan cerca de la CDMX es todo un espectáculo de la naturaleza. Para aprovecharlo de manera segura, el respiradero está acondicionado con infraestructura y válvulas instaladas hace décadas que permiten canalizar y regular la enorme presión del vapor. Este vapor impregna la cañada creando un sauna natural, mientras que las aguas termales que brotan del géiser son las que abastecen las pozas, piscinas y chapoteaderos del balneario.


Albercas de aguas termales y un spa para relajarse
Pero tranquilo, como el agua que brota del géiser está prácticamente hirviendo, se mezcla con agua fría para reducir gradualmente su temperatura hasta alcanzar niveles agradables y terapéuticos, de entre 35 y 42ºC. El balneario tiene distintas albercas y chapoteaderos, desde espacios pequeños para quienes buscan mayor tranquilidad hasta piscinas grandes pensadas para familias, algunas con toboganes y zonas de juegos infantiles. Y si lo que quieres es relajarte full, también hay un área de descanso con servicios de spa, masajes y tratamientos corporales.


También hay tirolesas para los más aventureros
Para quienes además de relajarse buscan un poco de aventura, El Géiser cuenta con un circuito de tirolesas que atraviesan los barrancos del parque y permiten volar sobre el vacío. El recorrido incluye puentes colgantes y cruzar por una cuerda entre las formaciones rocosas. Así como áreas verdes donde puedes recostarte en el pasto y pasar el rato. Para comer, el lugar tiene dos restaurantes con platillos a la carta, además de asadores y espacios para preparar tu propia comida. También hay una tienda de abarrotes, por si necesitas comprar algo durante tu visita.


Puedes quedarte a dormir y nadar hasta de noche
Y como una de las mejores partes de este lugar es poder seguir nadando hasta que cae la noche, vale la pena quedarse a dormir. El balneario cuenta con habitaciones de hotel desde $400 hasta $2,200 dependiendo del tamaño, además de cabañas con cocina y mayor capacidad para grupos o familias, con precios desde los $2,000 hasta los $3,800. Otra opción es acampar por $150 adicionales a la entrada, ya sea llevando tu propia casa de campaña o rentando una en el lugar. La entrada general al Géiser cuesta $220, mientras que para adultos con credencial del INAPAM es de $110. El Géiser está abierto las 24 horas, los 365 días del año, así que puedes llegar prácticamente a cualquier hora y disfrutar de este spa natural el día que se te antoje.

