El acogedor Pueblo Mágico cerquísimo de CDMX para escapar a comer rico y nadar en albercas termales en otoño

Hay algo particular en el ambiente del otoño que hace que todo se sienta un poco más romántico. Mientras que las escapadas a la playa son el plan del verano, las montañas y los pueblos envueltos en neblina tienen un tinte aún más encantador en otoño. A solo dos horas y media de Puebla y a tres de la CDMX, Chignahuapan es un Pueblo Mágico que adquiere su mayor brillo en la segunda mitad del año. Aquí puedes despertar con el aroma a café, pasear de la mano por sus callecitas, nadar en sus pozas termales, caminar a la orilla de un lago y participar en sus fiestas. Además, se llevan a cabo las celebraciones tradicionales del Día de Muertos y comienzan los preparativos para Navidad, con artesanos fabricando miles de esferas para decorar el árbol.

foto aérea chignahuapan
Foto: Cortesía
centro de chignahuapan con iglesia y carrusel
Foto: Santiago Castillo Chomel

Un pueblito acogedor entre cafetales, cascadas y pozas termales

Una de las razones que hacen de Chignahuapan uno de los pueblitos más románticos para visitar en pareja en esta temporada es porque las temperaturas bajan y muchas de las actividades estelares del destino —tomar café, tomarse fotos en el kiosco colorido estilo mudéjar, nadar en sus aguas termales— se antojan aún más con un clima nublado. Se encuentra en la entrada de la Sierra Madre Oriental, lo cual se traduce en barrancas y paisajes boscosos. Para admirar las panorámicas más lindas del pueblo y sus alrededores, dirígete al Cerro Colorado, en cuya cima hay un mirador que vale mucho la pena. También vale la pena desayunar o cenar en el restaurante El Andador, famoso por sus vistas hacia la Plaza de Armas.

desayuno con vistas a un chignahuapan
Foto: el_andador_chignahuapan
parroquia de chignahuapan
Foto: Santiago Castillo Chomel

El nombre Chignahuapan proviene del náhuatl ‘donde abunda el agua’, y es fácil entender por qué. Este pueblito es ideal para conectar con la naturaleza en distintos grados, dependiendo de qué tanto ánimo aventurero tengan. Por ejemplo, pueden pasear a la orilla del Lago Almoloya, muy cerca del centro. Si les gusta el ecoturismo, vale la pena descubrir la Cascada El Cajón y la Cascada de Quetzalapan, incluso si prefieren no nadar en sus pozas. Si hace más frío, no hay mejor plan que sumergirse en aguas termales y sulfurosas con propiedades curativas. 

cascada en el salto de quetzalpan durante la época de lluvias
Foto: Nailotl

Comida, artesanías, fiestas: las tradiciones más auténticas de Chignahuapan

Para las parejas que prefieren las escapadas culturales, Chignahuapan es un destino que se recorre con todos los sentidos. Lo mejor será dedicarle al menos una comida durante el viaje al Mercado Municipal. Ahí encontrarás barbacoa con consomé de borrego, tlacoyos de alverjón, chicharrón prensado y, por supuesto, mole poblano. Por supuesto, los dulces tradicionales están a la orden del día: dulces de calabaza y tejocote, jamoncillos de pepita y piñón, cuernitos de higo y pan de queso. Y si quieren extender la sobremesa y quitarse el frío, nada como un licor de fruta. Si viajan en coche, también pueden aprovechar para comprar artesanías, como vajillas, cazuelas y macetas de barro rojo, cobijas de lana o adornos navideños —las esferas son emblemáticas de aquí—. 

persona preparando tlacoyos en un mercado
Foto: Cortesía
kiosco chignahuapan
Foto: Adrian_Aranda

Aunque el Día de Muertos es una celebración llena de color y folklor alrededor de todo el país, en Chignahuapan se festeja con el Festival de Luz y Vida. Este es un espectáculo digno de ver, pues se trata de un ritual que recuerda las tradiciones prehispánicas del recorrido del alma hacia el Mictlán. Se trata de una procesión que sale del zócalo hasta alcanzar la orilla de la Laguna de Chignahuapan, con antorchas encendidas que iluminan la noche.

Festival de la Luz y la Vida en Chignahuapan
Festival de la Luz y la Vida en Chignahuapan. Foto: wikimedia.org

Un hotel romántico con aguas termales para pasar la noche

Aunque Chignahuapan está relativamente cerca de la CDMX y de Puebla, vale la pena pasar la noche en este Pueblo Mágico. Aguas Termales de Chignahuapan es un hotel, spa y balneario ideal para relajarse en pareja. Se encuentra a las afueras del pueblo, a media hora del centro, ofreciendo un entorno boscoso que por las noches descansa lejos del ruido y la contaminación lumínica. Este es un hospedaje con mucha tradición, abierto desde la década de 1930, pero han ido modernizando las instalaciones a lo largo de los años. Les recomendamos conocer el spa, el cual ofrece tratamientos corporales y faciales. Por supuesto, para quitarse el frío, aprovechen las albercas de aguas termales, cuyas temperaturas oscilan entre los 37 y los 47 grados centígrados.

Aguas Termales de Chignahuapan
Foto: Hotel y Balneario Aguas Termales de Chignahuapan