Entre los muchos tesoros arquitectónicos que se encuentran en la CDMX, hay un par de joyas al sur de la ciudad: una Capilla Gótica del siglo XIV y un Claustro Romano del siglo XXII. Sus muros, llenos de siglos de historia, hoy albergan al Centro Cultural Helénico, uno de los sitios favoritos de los amantes de las artes escénicas.

Al visitarlo y recorrer sus techos y paredes, te sientestransportado a la Edad Media gracias a su decoración y arquitectura. Es el lugar perfecto para disfrutar de diversas puestas en escena. Actualmente se encuentra en la colonia Guadalupe Inn, muy cerca del metro Barranca del Muerto, pero su construcción original fue en España.¿Cómo llegó hasta México? Sigue leyendo para descubrir su fascinante historia.

La historia del Centro Cultural Helénico: de España a la CDMX
La Capilla Gótica y el Claustro Romano que hoy forman parte del Centro Cultural Helénico tienen su origen en un monasterio de Ávila, una provincia española al noreste de Madrid. En 1925, el magnate y coleccionista de arte estadounidense William Randolph Hearst se fascinó con estas joyas arquitectónicas, y las compró para llevarlas a Nueva York así que fueron desmontadas para enviarlas en contenedores.

Aunque llegaron a la Gran Manzana, por diversas razones nunca salieron de los contenedores hasta 1954, cuando el empresario y coleccionista mexicano Nicolás González Jauregui las descubrió en un almacén y decidió comprarlas. Así, ese mismo año, todas las piezas fueron enviadas a la CDMX, literalmente piedra por piedra.


De residencia privada a centro cultural
Una vez que las piezas llegaron a la CDMX, Jauregui recurrió al arquitecto Luis Ortiz Macedo, quien, junto con otros expertos, se encargó de reconstruir el conjunto, incluyendo las colecciones de vidrieras, bronces y pinturas de artistas como Giovani Bellini, Tintoretto y Esteban Murillo. Ya restaurado, el lugar se convirtió en la nueva residencia de González Jauregui, aunque lo fue solo hasta 1973, cuando la familia atravesó momentos difíciles y tuvo que venderlo.

El gobierno de la CDMX lo compró y lo donó al Instituto Cultural Helénico, que decidió transformar el espacio en el Teatro Helénico, con capacidad para más de 400 personas. Además del teatro, el centro cultural cuenta con La Gruta, un espacio experimental donde han debutado decenas de nuevos dramaturgos, directores y actores nacionales.

El Centro Cultural Helénico: un epicentro de arte y cultura en la CDMX
Hoy en día, el Centro Cultural Helénico es un hervidero de actividades culturales. Por un lado, el Instituto Cultural Helénico ofrece programas de pregrado y posgrado en áreas como Arte e Historia del Arte, Historia de México, Humanismo y Museología. Por otro, el centro cultural está lleno de conciertos, muchos de ellos de música clásica con orquestas en vivo, exposiciones, presentaciones y, sobre todo, obras de teatro.

De hecho, el Helénico ha ganado un gran prestigio y se ha convertido en un punto clave para la convergencia de diversas corrientes escénicas,contribuyendo al fortalecimiento del teatro mexicano. Además, dentro del centro se encuentra la Librería El Péndulo, una de las más bonitas de la CDMX. Si aún no lo conoces, no dejes de visitarlo; está abierto de lunes a viernes de 9 a.m. a 7 p.m.
Dirección: Av. Revolución 1500, Guadalupe Inn, Álvaro Obregón

¡Un tesoro arquitectónico en la CDMX!
