Chiapas es un estado discreto y revolucionario, donde la historia, la cultura, la naturaleza y el espíritu de la gente dictan las pautas del turismo. Ubicado en la frontera sur del país, este es un destino que merece recorrerse con calma para descubrir uno de sus tesoros a la vez. Sin duda, uno de los destinos chiapanecos que merecen un viaje es Comitán de Domínguez, el pueblo donde creció Rosario Castellanos rodeada de lagunas, iglesias coloniales y casitas con techos de teja, el cual sigue siendo hasta el día de hoy un gran bastión cultural en la región de Los Llanos de Chiapas. ¿La mejor manera de recorrerlo? En un tranvía con mucho encanto que te lleva por los rincones más icónicos.


Te puede interesar: Ni quienes viven en Chiapas conocen esta isla de playas tranquilas y cabañas junto al mar
Comitán de Domínguez: el pueblo donde creció Rosario Castellanos
Rosario nació un 25 de mayo de 1925 en la Ciudad de México. Sin embargo, casi inmediatamente sus padres llegaron a Comitán de Domínguez en Chiapas, donde Rosario pasó toda su infancia y gran parte de su adolescencia. Después de la reforma agraria impulsada por el presidente Lázaro Cárdenas, la familia Castellanos perdió parte de sus tierras y decidió regresar a la capital. A pesar de ello, los paisajes de su tierra permanecieron en el imaginario de Rosario, quien se convirtió en una de las primeras mujeres escritoras consolidadas de Chiapas, y un referente de la literatura mexicana con obras como Balún Canán, Poesía no eres tú y Mujer que sabe latín…

Del maya al náhuatl al español
Hoy en día, Comitán se encuentra en la zona fronteriza con Guatemala, a tres horas en coche de Tuxtla Gutiérrez y a dos de San Cristóbal de las Casas. Se trata de uno de esos sitios que cuentan su historia mientras paseas por sus callecitas. Durante la época prehispánica, la ciudad estaba habitada por los mayas tzeltales, se llamaba Balún Canán —que se traduce como ‘lugar de las nueve estrellas’— y estaba conformada por nueve barrios. Posteriormente, los mexicas conquistaron la zona y cambiaron el nombre al náhuatl komitl-tlán. Con la llegada de los españoles, el poblado se transformó para adoptar el trazo regular, con arquitectura tradicional de estilo neoclásico, iglesias coloniales y patios floridos, y adoptó el nombre de Santo Domingo de Comitán.


Te puede interesar: Este pueblo en Chiapas es famoso por sus quesos y por tener la pirámide más grande de México
Recorrer Comitán en tranvía
Finalmente, hay muchas formas de conocer Comitán. Por supuesto, siempre hay algo encantador en caminar sin prisa por las calles del pueblo, imaginando incluso cuáles podrían haber sido las rutas de Rosario Castellanos en su infancia y juventud. Sin embargo, en Comitán es posible tomar el tranvía ‘Cositia’, el cual sale del parque central y hace un recorrido de poco más de una hora por los principales barrios del pueblo. Entre los puntos de interés que puedes descubrir a bordo, destacan el Teatro de la Ciudad Junchavín —un edificio neoclásico del porfiriato— y la Casa Museo Belisario Domínguez —el héroe nacional que se opuso a Victoriano Huerta y en honor a quien Comitán de Domínguez recibe su nombre—.


¡Viajen, disfruten y compartan!
