Si tienes el corazón roto: lugares llenos de naturaleza en la CDMX para cuando necesitas tocar pasto

Cuando decidimos amar, también decidimos que nos pueden romper el corazón. Y que doloroso es cada vez que ocurre. Cuando ves a alguien por última vez y lo único que queda es el silencio de su partida, lo único que querríamos es arrancarnos el corazón y lavarlo con jabón. Tal vez así dolería menos. Desafortunamente, el pecho no se abre cuando queremos, y lo que nos queda es lidiar con las partes rotas. A veces, escapar de donde sea que estemos y recordar que el mundo es mucho más grande que nosotros y nuestro dolor es lo mejor que podemos hacer. Si necesitas tocar pasto después de que te rompan el corazón, estos son los lugares a los que puedes huir de todo sin salir de la CDMX.

vista aérea de montaña en la ciudad de méxico
Foto: Mateo Wang

Los Dínamos 

Este es un lugar clásico para ir cuando tú o alguno de tus amigos tiene el corazón roto. El Parque Nacional Los Dínamos es una franja ecoturística ubicada en la Magdalena Contreras. Aquí puedes recorrer los 26 kilómetros de senderos y perderte entre sus árboles de oyamel y encino. Los Dínamos tienen espacios para hacer rappel, senderismo y ciclismo. Incluso, si pasar un par de horas no es suficiente para olvidar lo que te duele, puedes quedarte a acampar en su área designada y escribir en tu diario bajo las estrellas. Ver el amanecer desde el mirador más alto puede aligerar tu corazón, también. 

Vista desde abajo de las montañas de los dínamos
Foto: Álvaro Borboa Osorio

Desierto de los leones 

Este es uno de esos lugares que siempre se sienten solos, no importa cuando vayas. El Desierto de los Leones es una de las áreas naturales protegidas más antiguas de la ciudad, y sólo 19% de sus hectáreas son accesibles al público. Aún así, debido a su poca construcción, el bosque se mantiene en su estado natural salvaje. Es el lugar perfecto para abandonar la asfixia de la ciudad y respirar aire fresco mientras intentas sanar lo que te duele. El monasterio le da aporta una atmósfera mística, sobre todo cuando recorres sus pasillos y catacumbas. Si buscas perderte en el espacio y el tiempo un rato y olvidar, el Desierto de los Leones es el lugar para hacerlo.

capilla pequeña en medio del desierto de los leones
Foto: Galdino Hdez

Bosque de Tlalpan 

Cerca del parque de diversiones Six Flags y del Museo Arqueológico Cuicuilco, está el Bosque de Tlalpan. Otra área natural protegida de la CDMX, las 252 hectáreas del bosque alberga 206 especies de flora y 134 especies de fauna. En este pulmón de la ciudad, el tiempo se detiene por un momento y el ruido de afuera desaparece para dar paso al sonido de la naturaleza. Si estás pasando por un corazón roto, perderte entre una gran diversidad de plantas y animales tal vez pueda aliviar ese pesar. Hay mucho más que lo que nos duele, y en cada flor y animalito puede haber una razón para seguir.

sendero en el bosque de Tlalpan de día
Foto: Secretaría de Turismo

Parque Ecológico de Xochimilco 

Si lo que quieres es recorrer la orilla de un manantial mientras escuchas música triste, puedes ir al Parque Ecológico Xochimilco. Este gran parque, nombrado patrimonio de la humanidad por la UNESCO, tiene 50 hectáreas de humedales que puedes recorrer tanto por la orilla como en trajinera o lancha. Además, sus extensas áreas verdes son ideales para caminar durante horas o acosarte a ver el tiempo pasar y el cielo cambiar de color. También puedes rentar una bicicleta para recorrer el parque y gastar tanta energía que ya no te quede nada para pensar en nada más que el camino frente a ti. 

vista aerea de parque nacional de xochimilco
Foto: Francisco Gomez Sosa