¿Qué pasa cuando una mexicana graduada en Historia del Arte y un especialista en negocios europeo con raíces neerlandesas y belgas se conocen, se enamoran y juntan su creatividad? La respuesta es Frituur, un restaurante en la Condesa que toma lo mejor de la tradición culinaria del norte de Europa y lo adapta al paladar mexicano. Ella es Gypsy Lara y él, Glenn Van Damme, y agradecemos el día en que se conocieron en la Ribera de Chapala. También aquel viaje en el que ella lo visitó en Europa y, entre recetas familiares y sabores de su casa, descubrió que estos platillos podrían conquistar a cualquier mexicano. De esa chispa nació el proyecto que hoy comparten: un espacio para descubrir la cocina belga y holandesa –sus recetas, sus productos de calidad, sus técnicas y ese toque artesanal que lo distingue– con el plus de estar pensado para nuestro gusto.


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La evolución de Frituur: de frituras belgas a bistró contemporáneo
El restaurante abrió en mayo de 2022, inspirado inicialmente en los tradicionales frituur belgas, que son como quioscos o pequeñas tiendas especializadas en comida rápida frita, donde las papas son las grandes protagonistas. Pero con el tiempo dejaron de limitarse a lo frito y fueron sumando otras delicias: desde waffles tradicionales hasta desayunos y platos más elaborados para la comida y la cena. Así, hoy Frituur es más un bistró moderno y casual. Incluso se alejó de la estética del frituur clásico y hoy luce como un espacio contemporáneo donde las paredes exhiben fotografías de edificios, parques y lagos de Bélgica y Países Bajos. Lo curioso es que esas imágenes son obra de un fotógrafo mexicano, Alejandro Loar, un recordatorio más de que aquí las relaciones interculturales se celebran en cada detalle.


Sabores auténticos de Bélgica y Países Bajos
Fieles a la cocina belga y holandesa, Glenn y Gypsy han hecho un esfuerzo enorme por conseguir insumos directamente de Bélgica y los Países Bajos. El mejor ejemplo son las papas: no son mexicanas, sino belgas, y eso marca toda la diferencia. Allá crecen prácticamente a nivel del mar, lo que hace que muchas verduras tengan más minerales, alto contenido de almidón y menos agua. ¿El resultado? Papas más crujientes, más sabrosas y con un sabor distinto desde la primera mordida. Además, importan quesos holandeses, chocolates y cervezas belgas. Y algo que se agradece es que todo lo preparan de forma artesanal, desde las mermeladas hasta los waffles y las croquetas.


Desayunos, papas, cervezas y platos fuertes: un recorrido por el menú de Frituur
Pero hablemos de las delicias que encontrarás en el menú, que se divide en desayunos, waffles, entradas, platos principales, postres y la famosa sección de frituras. Los desayunos han sido un hit con algunos favoritos como los huevos benedictinos, omelette de chilaquiles y, claro, los waffles. Desde el clásico belga con azúcar glass, crema batida y fresas frescas, hasta versiones al estilo americano, italiano, francés, danés e inglés.

Para la comida o la cena, las entradas tienen verdaderas joyas como la ensalada de betabel o la de coles de Bruselas, ambas verdaderamente deliciosas, además de la Curry Wurst, una salchicha artesanal de cerdo con curry. En los principales, dos que recomendamos sin dudar son el magret de pato con salsa de vino tinto y gel de cereza negra, servido con un puré de papa extra cremoso, y el filet mignon, que probamos con una nueva salsa de queso bleu d’Auvergne, una locura de sabor, especialmente acompañado de sus papas fritas.



De postre, no te pierdas su versión belga del tiramisú, preparado con galletas speculoos, otro guiño a los productos belgas del menú. Por supuesto, está la sección frituur, donde brillan las croquetas y las frites con distintas salsas. Y para beber, nos sorprendió su selección de cervezas belgas, todas elegidas personalmente por Glenn y servidas en su copa específica para resaltar aromas –porque aquí los detalles importan. Si prefieres algo más ligero, su tinto de verano es perfecto para abrir el apetito. Como sea, Frituur es de esos lugares que se disfrutan en grande y a los que querrás volver: ya sea para un desayuno rico, una comida completa o un antojo de papas fritas con una buena cerveza. A nosotras nos encantó todo.
Dirección: Campeche 276, Hipódromo, Cuauhtémoc
Página: @frituur.mx



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