La gastronomía callejera de la CDMX es de las más populares en el mundo entero. Por las mañanas las esquinas de la ciudad se llenan de puestecitos que ofrecen tortas, tamales y quesadillas. Al medio día llegan los elotes y esquites para satisfacer el antojo y por las noches unos ricos tacos de suadero, pastor ocampechanos se apoderan de la cena. En esta nota te compartimos datos curiosos de esos antojitos mexicanos y en qué lugares de la capital puedes comerlos.


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Tacos
Hoy en día, los tacos son el antojito más popular de nuestro país y nuestra representación gastronómica en el mundo entero. Sin embargo, el origen del taco es mucho más antiguo de lo que se puede llegar a imaginar. La aparición del taco surge con la llegada de Hernán Cortés en 1521, cuando ofreció una comida a sus capitanes. En ese momento se sirvió carne de cerdo sobre una tortilla, dando como resultado el taco de carnitas. Con el paso del tiempo su consumo se popularizó porque eran baratos y fáciles de transportar, además de ricos. Actualmente hay diferentes tipos de tacos y se estima que hay alrededor de 10 mil taquerías en la CDMX.


Tamales
El tamal es el antojo más ‘chilango’ que existe en la CDMX. Sin embargo, solo muy pocos saben que se trata de un alimento de origen prehispánico. Los tamales ya se preparaban en Mesoamérica, mucho antes de la llegada de los españoles y se estima que tienen alrededor de cinco mil años de antigüedad. Eran muy consumidos por diferentes civilizaciones indígenas, sobre todo por los guerreros que se tenían que desplazar y ese era su alimento del día. Actualmente los hay en diferentes sabores como dulces y salados, de mole, de rajas, frijol, entre otros. Entre los más populares están el tamal oaxaqueño y las guajolotas –tamal dentro de un bolillo–.


Tortas
A diferencia del taco, la torta nació después de la llegada de los españoles, cuando el bolillo llegó desde Europa. Aquí se adaptó como bolillo o telera en el siglo XIX. Como tal, las tortas se hicieron famosas en la CDMX a finales del siglo XIX y principios del siglo XX sobre todo por la clase trabajadora, quienes las comían por baratas, ricas y llenadoras. En la capital aún se vende como ‘pan caliente’ ya sea en puestos callejeros o en establecimientos como Tortas Niágara, una tortería ubicada sobre Río Lerma, en la colonia Cuauhtémoc.


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Quesadillas
Las quesadillas también forman parte de la gastronomía callejera de la CDMX. En cada rincón de la capital es posible encontrar a una ‘quesadillera’ preparando este manjar. Las quesadillas están hechas a mano, la masa se coloca en un comal y se agrega el guiso: hongos, flor de calabaza, tinga, chicharrón prensado, entre otros y se hace. También pueden ir fritas, y aunque sea un tema polémico, en la CDMX pueden ir con o sin queso.


Elotes y Esquites
Finalmente tenemos a los elotes y esquites, una botana al que nadie se resiste. Su preparación consiste en poner a cocer un elote y después prepararlo con mayonesa, queso y chile piquín. Los esquites por el contrario son los granos de maíz cocidos en un caldo con hierbas. Se sirve en un vaso de unicel y se corona con un poco de mayonesa, queso y chile en polvo. En puestos callejeros como Esquites Durango los preparan en diferentes formas, con papas, ramen, chicharrón, entre otros.


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