París es la ciudad más romántica del mundo, no en balde es conocida como ‘la ciudad del amor’. Caminar por sus calles es sentir la vibra del amor en cada rincón, incluso hasta en sus museos. Tal es el caso del Museo de la Vida Romántica, un espacio cultural poco conocido por los turistas, pero todo un símbolo para los parisinos. Arquitectónicamente el museo es muy bonito y hasta un tanto ‘Instagrameable’, tiene un salón de té y el acceso es completamente gratuito, ¿te animas a visitarlo?

TE PUEDE INTERESAR: Ni la de Frida Kahlo ni la de Trotski, la casa en Coyoacán hecha de piedra que más te gustará visitar
El Museo de la Vida Romántica: un símbolo parisino
El Museo de la Vida Romántica es un museo en París dedicado al romanticismo, un movimiento cultural, artístico yliterario que surge en Europa a finales del siglo XVIII y a principios del siglo XIX. Se ubica en el barrio Nouvelle Athènes, en el distrito 9, al pie de la colonia de Montmartre, el destino bohemio de la ciudad. Originalmente era la casa y taller del pintor franco-holandés Ary Scheffer, famoso por sus obras La visión, Dante y Beatriz, Francesca de Rimini y Cristo consolador, entre otras.


La casa de Ary Scheffer en París
El museo del romanticismo fue la casa de Ary Scheffer, un pintor, grabador y escultor, precursor del romanticismo pictórico. Su casa se construyó alrededor de 1830, en un barrio que surge a raíz del auge inmobiliario de París que comenzó a albergar edificios y también mansiones con amplios jardines. Ahí Scheffer solía organizar reuniones artísticas entre escritores, músicos y pintores importantes de la época. Incluso hay todo un salón dedicado a la escritora George Sand, una de las figuras literarias más influyentes del romanticismo, donde están sus retratos familiares, joyas. objetos personales y manuscritos.

TE PUEDE INTERESAR: Pocos saben que esta fue la primera casa de Luis Barragán en CDMX (y sí puedes visitarla)
Un museo romántico con preciosos jardines y salón de té
El Museo de la Vida Romántica en París se convirtió en museo en 1983. En sí es una casona, las habitaciones son lo más parecidas a cuando vivía el pintor. El museo está oculto al final de un pequeño camino empedrado y tiene un jardín tranquilo lleno de rosales. Además de un salón de té donde puedes tomar té, café y postres. Por otro lado, este centro cultural abre de martes a domingo de 10:00 a 18:00 p.m. y la entrada es gratuita, excepto las exposiciones. Sin duda, uno de los museos que si tienes que conocer durante tu viaje a París.

¡Viaja, disfruta y comparte!
