En los últimos años, hemos visto cómo el lujo se ha redefinido no desde el espectáculo, sino desde las experiencias profundas y auténticas. En ese sentido, las playas de la Riviera Maya es un escenario ideal para reforzar nuestro vínculo con el entorno y con nosotrxs mismxs. Naboa Hotel abrió sus puertas en Tulum con una propuesta donde imperan la calma y la conexión. Con solo diez suites escondidas entre la Selva Maya y el Caribe mexicano, se trata de un refugio de bienestar para bajar el ritmo y reconectar con tu centro.


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Un oasis en medio de la selva, pero muy bien conectado
A pesar de que Naboa Hotel se esconde entre los paisajes vírgenes de Tulum, eso no quiere decir que se encuentre del todo desconectado. De hecho, se ubica a menos dos horas del Aeropuerto Internacional de Cancún, y a menos de 30 minutos del nuevo aeropuerto de Tulum.

Asimismo, el proyecto también busca ese balance entre el espíritu local y el concepto global. Por un lado, el edificio es obra del Jaque Studio, a cargo del arquitecto mexicano Jesús Acosta, quienes retomaron técnicas tradicionales como el chukum —un acabado heredado de la cultura maya que ayuda a mantener los espacios frescos— y materiales naturales como madera, piedra y plantas tropicales.

Por su parte, el interiorismo corrió a cargo de la firma australiana Studio Wenden, quienes priorizaron el uso de texturas orgánicas, artesanías mexicanas y una estética contemporánea. Tapetes de Oaxaca, cerámica de Escarabajo, lámparas de Nuumbra, obras textiles de Caralarga y piezas de ebanistería artesanal: cada objeto tiene una carga cultural que nos ayuda a conectar con el entorno.

Diez suites para dialogar con los manglares
Sin duda, la flora que más caracteriza a la Riviera Maya son sus manglares. Más que un simple paisaje, crean un entorno donde el agua y la tierra conviven de forma armoniosa, y que además de ser hogar de una gran variedad de aves y especies marinas, también forman una barrera natural que protege a la península de los huracanes. El diseño de Naboa Hotel busca ser respetuoso con la naturaleza de Tulum. Por ello, se apuesta por los espacios amplios y abiertos, y una experiencia más íntima donde el entorno cobre protagonismo. Hay solo diez suites de tres formatos: The Nest —con terraza privada—, The Tropical —con sala, terraza privada y ducha interior y exterior con bañera— y The Pavilion —con dos habitaciones, mezzanine, sala y terraza—.

Bienestar y lujo sensorial
Como muchos hoteles en Tulum, Naboa Hotel tiene un programa wellness muy completo: sesiones de yoga, prácticas de relajación profunda con cuencos, clases de barre y tratamientos como el masaje maya. Además, parte del servicio personalizado incluye itinerarios a tu medida, los cuales pueden incluir desde expediciones a cenotes y zonas arqueológicas, hasta actividades acuáticas con proveedores especializados.

Asimismo, la propuesta gastronómica es destacable. El restaurante LU LO, bajo la dirección del chef Carlos Bordonave, combina las técnicas de cocina internacional con sabores mexicanos e ingredientes locales y de temporada. Por su parte, Koki Yokoyama —ganador del World Class México 2024— se encargó de diseñar cocteles exclusivos para el hotel.

¡Viajen, disfruten y compartan!
Sitio Web: naboahotels.com
