Así como la gastronomía, la lengua, los textiles y las fiestas populares, la artesanía es uno de los pilares que sostienen la identidad cultural de un pueblo. No es ningún secreto que, en Oaxaca, esta identidad es tan nutrida como variada, y su fama ha trascendido fronteras por su carácter único y profundamente auténtico. Sin duda, una de las artesanías más emblemáticas del estado es el barro negro, y en el pueblo de San Bartolo Coyotepec no solo lo venden, sino que es parte de la historia y el día a día de sus habitantes desde hace varios siglos.


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Una comunidad de origen zapoteca dedicada a la alfarería
Aunque el nombre de San Bartolo Coyotepec proviene de la historia de conquista de este pueblo –bautizado San Bartolo por los españoles, y Coyotepec del náhuatl ‘cerro del coyote’–, se trata de una comunidad de origen zapoteca cuyas raíces se pueden rastrear incluso 2500 años hacia el pasado. De hecho, durante la época prehispánica, se utilizaba el nombre zapoteco Zaapeche, que significa ‘lugar de muchos jaguares’. Aunque el nombre da fe de los cambios que han atravesado a la comunidad a lo largo de los siglos, la alfarería ha sido una constanteque sirve de hilo conductor de generación en generación. Todavía hoy, más de la mitad de los habitantes de San Bartolo Coyotepec se dedican a la producción del famoso barro negro.

El barro negro de San Bartolo Coyotepec
Si realizas la Ruta Mágica de las Artesanías, San Bartolo Coyotepec será la primera parada. El principal atractivo del pueblo son los talleres familiares, algunos de los cuales abren sus puertas no solo para venta, sino también para invitar a los visitantes a asomarse al largo proceso de producción. Sin embargo, este no comienza en los tornos, sino mucho antes, desde la extracción del barro en un cerro cercano. Precisamente por todos los pasos que implica, la alfarería se ha desarrollado como una tradición que involucra a muchos miembros de la familia.

Una vez en los talleres, podrás observar la implementación de técnicas como calado, rayado y bruñido, las cuales se utilizan para definir los detalles y darle textura a cada pieza. Sin embargo, lo que le da ese característico color negroal barro no son ni la tierra ni el manejo en el torno, sino el horneado. En San Bartolo Coyotepec todavía se utiliza la técnica prehispánica de la ‘reducción de atmósferas’, que se lleva a cabo en un horno tradicional de leña, donde el humo tiñe de negro las piezas. Jarrones, vajillas, tazas, floreros, marcos y todo tipo de piezas ornamentales: todo en un elegante color negro que pone en alto el nombre y quehacer de San Bartolo Coyotepec. No obstante, también hay artesanos que han optado por darle un sello personal a cada pieza con detalles de colores y aplicaciones en metal, cuero, carrizo y otros materiales.

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Qué hacer en San Bartolo Coyotepec
Además de visitar los talleres familiares, vale la pena dedicarle un par de horas a pasear por San Bartolo Coyotepec. Puedes empezar en la plaza principal, donde se encuentran el palacio municipal y la parroquia de San Bartolomé Apóstol, una hermosa iglesia del siglo XVI. Posteriormente, puedes dirigirte al Museo de Arte Popular que, aunque es pequeño, exhibe algunas piezas de barro negro que han sido premiadas en concursos, así como artesanías provenientes de los pueblos cercanos. Después de enamorarte de todo en el museo y en los talleres, puedes terminar en el mercado artesanal para elegir tus piezas de barro negro favoritas para llevar a casa.


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