El museo de esculturas al aire libre en la UNAM es el plan perfecto si no tienes nada que hacer en estos días

Si has ido a CU –Ciudad Universitaria, la sede oficial de la UNAM–, sabes que no es una universidad cualquiera. Recorrerla completa podría tomarte varios días y tiene más de un rincón capaz de sorprenderte. Uno de ellos, quizá de los más escondidos, extraños pero también fascinantes, es el Espacio Escultórico: una obra de arte monumental y transitable que cambió la forma de ver la escultura en México. Es, sin duda, uno de los lugares más gratificantes en tu visita al campus. Una joya artística e histórica de la UNAM, y una de las piezas de arte público más importantes de América Latina. Tal vez lo has visto en fotos, pero nada se compara con estar ahí, rodeado de su geometría imponente y del paisaje volcánico que lo abraza.

Espacio Escultórico de la UNAM
Espacio Escultórico de la UNAM. Foto: Shutterstock

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Vista aérea del Espacio Escultórico en Ciudad Universitaria
Vista aérea del Espacio Escultórico en CU. Foto: Shutterstock

¿Qué es el Espacio Escultórico y por qué existe?

El Espacio Escultórico se inauguró en abril de 1979 como una propuesta del escultor Federico Silva, con una doble intención: conservar un área natural en medio de la urbe y hacerlo de una forma funcional y artística. En lugar de poner una barda o cerrar el espacio, se integraron las artes visuales y la escultura geométrica dentro del entorno volcánico, algo muy ligado al land art, una corriente que coloca estructuras simbólicas en paisajes naturales para preservarlos. En este caso, el objetivo era resaltar la lava petrificada del volcán Xitle, junto a una apreciación de todos los elementos, el horizonte, el entorno natural y las esculturas. Para lograrlo, se unieron seis de los escultores más importantes del momento: Federico Silva, Helen Escobedo, Hersúa, Manuel Felguérez, Mathias Goeritz y Sebastián, quienes compartían el gusto por el arte abstracto, las formas geométricas y materiales como el concreto o el metal. También se sumaron biólogos, geólogos, botánicos, ecólogos, ingenieros y arquitectos. Con semejante equipo y visión, no es raro que esta obra haya marcado un antes y un después en la historia de la escultura en México.

Espacio Escultórico de la UNAM
La obra principal del espacio escultórico. Foto: Shutterstock
Esculturas monumentales en Ciudad Universitaria
Foto: unamglobal.unam.mx
Esculturas monumentales en la UNAM
Crédito: dgcs.unam.mx

Arte, naturaleza y geometría: lo que puedes ver en Espacio Escultórico

El Espacio Escultórico se compone de dos partes. El primero y el principal es una gigantesca obra que consiste en un gran círculo de 120 metros de diámetro rodeado de 73 ‘prismas’ triangulares. Tras un diálogo sobre qué poner en el centro, los artistas determinaron que el interior de la escultura se preservara tal y como estaba, con las formas caprichosas de la lava solidificada que es hoy es conocida como ‘mar de lava’. También se dice que es una representación del cosmos, rodeado de la belleza natural del Pedregal. La otra parte del espacio cuenta con obras individuales de cada uno de los artistas que participaron, formando el denominado Paseo de las Esculturas, algunas de ellas están integradas en las instalaciones del Centro Cultural y otras están situadas a mayor distancia en el paisaje de la Reserva Ecológica del Pedregal en San Ángel.

Espacio Escultórico en la CDMX
Un diámetro rodeado de prismas triangulares. Foto: Shutterstock
Ciudad Universitaria
Una obra de arte monumental y transitable en la UNAM. Foto: Shutterstock

Cómo llegar a este rincón artístico de la UNAM

Entre estas piezas se encuentran Ocho Conejos y Las Serpientes del Pedregal, de Federico Silva; Ave Dos, de Hersúa; Coat’l, de Helen Escobedo, –probablemente la más fotografiada–; Colotl, de Sebastián; Corona del Pedregal, de Mathias Goeritz; y Variante de la Llave de Kepler, de Manuel Felguérez. Con los años, el conjunto ha crecido con otras esculturas como Tláloc, también de Sebastián; Pájaro XIII, de Juan Soriano; y La Espiga, de Rufino Tamayo. Puedes visitar libremente la mayoría de estas obras. Para llegar al Espacio Escultórico de la UNAM es sencillo, puedes caminar desde el Metro Universidad unos 25 minutos por la calle Mario de la Cueva; tomar la Ruta 3 del Pumabus y bajar directamente en la estación Espacio Escultórico; o bien, si vas en Metrobús, la estación más cercana es el Centro Cultural Universitario. Puedes ver las esculturas de manera libre, pero la instalación principal solo abre de lunes a viernes de 7 a 16 horas y el acceso es gratuito. Si aún no lo conoces, de verdad vale la pena.

Dirección: Centro Universitario de Teatro, Mario de La Cueva, Ciudad Universitaria, Coyoacán

Esculturas monumentales en la UNAM
El espacio contempla otras 7 esculturas monumentales. Foto: unamglobal.unam.mx
Esculturas monumentales en la UNAM
Uno de los rincones sorprendentes de la UNAM. Foto: unamglobal.unam.mx

¡Sorpréndete visitando el Espacio Escultórico de la UNAM!