El plan dulce y diferente está en la San Rafael y por el precio incluye miel, quesos, pan de masa madre y brindis

La miel de abeja es uno de esos ingredientes que casi siempre tenemos en la despensa. Ya sea para endulzar el desayuno o como remedio casero contra los dolores de garganta, la miel es esa compañera silenciosa a la que a veces damos por hecho. Pero ¿sabías que este ingrediente puede tener diferentes texturas, colores, aromas y sabores dependiendo de las flores y los frutos de los que provengan? El mundo de las abejas es fascinante, y en el nuevo showroom de Mielosa en la San Rafael puedes pasar la mañana del fin de semana descubriéndolo de la manera más deliciosa posible: con una degustación de mieles que demuestra que este manjar es más versátil de lo que pensabas.

toma cerrada de un frasco de miel abierto, uvas, pan y queso
Foto: Mielosa
mujer en un campo de flores
Foto: Mielosa

Un mapa dulce de México: La curaduría de mieles nacionales de Mielosa

Al frente de Mielosa se encuentra Rebeca, veterinaria de formación y apicultora de vocación. Lo que inició como un proyecto universitario, hoy se materializa en la forma de Mielosa: una marca 100% mexicana dedicada a la producción, venta y distribución de miel y sus derivados. Cuentan con su propio apiario en Milpa Alta —el cual también se puede visitar para vivir ahí una experiencia aún más inmersiva—, pero el amor por la miel se desborda y va más allá. Es por ello que en el showroom tienen anaqueles repletos de mieles de distintos rincones del país. Pero además de comprar un tarro para llevar a casa, puedes inscribirte a sus degustaciones para descubrir la gran variedad de perfiles que resguarda cada frasco.

Foto: Mielosa

La experiencia inmersiva para convertirte en experto en miel

Las degustaciones de miel de abeja en Mielosa no son solo una experiencia sensorial, sino también un momento para disfrutar, compartir y aprender montones de datos curiosos sobre las abejas y la producción de la miel. Rebeca guía cada paso de la experiencia con un gusto que no se esconde. Lo mejor es la forma en la que la degustación se entreteje con el conocimiento, pues al salir no solo habrás descubierto que vale la pena tener más de un fresco de miel en casa, sino también cómo funcionan las colmenas donde se produce cada gota. 

grupo de personas con trajes de apicultores posando para la cámara en medio del campo
Visitas al apiario de Mielosa en Milpa Alta. Foto: Mielosa

Cada cucharada se acompaña de un brunch con pan de masa madre, frutos rojos, uvas, quesos, frutos secos: las combinaciones son tan variadas como las mieles. Al final, un brindis con hidromiel espumosa elaborada en el sur de la CDMX. La experiencia se lleva a cabo los fines de semana por la mañana, y dura poco más de una hora. El precio por persona es de $850 MXN, pero si quieres organizar un evento privado, el precio es fijo independientemente de cuánta gente asista —hasta diez personas; entre más, mejor—. Para cotizar, solo tienes que escribirles.

toma cerrada de una mesa puesta con copas de vidrio una canasta de pan, quesos y fruta
Foto: Mielosa

El ojo del experto: Tres claves de Rebeca para distinguir la calidad en cada frasco

Ahora bien, aunque hay montones de mieles distintas con perfiles de color, sabor, aroma y textura muy diferentes, Rebeca nos dio algunos consejos para poder distinguir una buena miel.

  1. Cristaliza: con el tiempo, la miel va adquiriendo una textura granulada, y a veces incluso se cristaliza por completo. Hay algunas excepciones, como la miel melipona y la de aguacate. Si tu miel está cristalizada, puedes revertir el proceso poniéndola al sol o a baño maría. Se recomienda que solamente descristalices la porción que vas a utilizar.
  2. Un retrogusto ácido: si bien la miel se asocia con las notas más dulces, la miel de abeja real tiene un retrogusto que tiende más bien a lo ácido. Por otro lado, las mieles de zonas tropicales tienden a tener un sabor ligeramente fermentado debido a los altos porcentajes de humedad en el ambiente. Hay a quien le gusta más y a quien le gusta menos, pero es totalmente normal.
  3. Envases de vidrio: finalmente, aunque no es una regla de oro, los envases de plástico pueden ser un foco rojo. Y es que además de los microplásticos que liberan, también pueden afectar la calidad de la miel.
Showroom de Mielosa en la San Rafael. Foto: Mielosa

Te puede interesar: Si sientes que el estrés está acabando contigo, regálate un momento para descubrir los faciales miel de abeja de este spa escondido en Polanco

¡Disfruten y compartan!