Una alberca rodeada de arcos de piedra y muros con arte virreinal: el refugio más romántico de Morelos

Enclavado entre los paisajes verdes y la naturaleza frondosa de Morelos, existe un rincón que podría posicionarse como uno de los más románticos de México, y no está ni a tres horas de la CDMX. La Hacienda Acamilpa es un tesoro con jardines exuberantes, habitaciones vestidas con mobiliario antiguo y una alberca rodeada de arcos de piedra donde el caos parece imposible. Hoy en día es un hotel boutique solo para adultos, pero su historia se remonta a inicios del siglo XVII, y sus gruesos muros protegen la calma en el interior, como si ni el ruido ni el paso del tiempo pudieran perturbar lo que se vive dentro. 

fachada de una hacienda antigua cubierta de hiedra
Foto: Hacienda Acamilpa
alberca de agua turquesa rodeada de arcos de madera con hiedra y dos camastros
La alberca de Hacienda Acamilpa conserva su atmósfera íntima. Foto: Hacienda Acamilpa
terraza exterior de una casona antigua con mecedoras y muebles de madera
Foto: Hacienda Acamilpa

Una hacienda histórica para conectar con el presente

En un lugar que ha sido testigo del paso de cuatro siglos, no es ninguna sorpresa que la palabra prisa no tenga ningún sentido. La Hacienda Acamilpa apela en todo momento a la autenticidad y a la intención: no pretende ser algo que no es, sino que basa cada experiencia en la conexión profunda con el entorno. Cuenta con solo diez habitaciones, todas con muebles tallados a mano, arte virreinal, baños de azulejos artesanales, un servicio preciso y una atmósfera íntima. Cada espacio tiene su propia magia, pero quizá la cereza del pastel de esta hacienda ultra romántica en Morelos sea la alberca, que a pesar de ser un área común, sigue preservando ese encanto privado, resguardada entre arcos de piedra y los sonidos armoniosos del jardín.

close up de una cama con sábanas blancas, cabecera de madera tallada y una lámpara de luz cálida encendida sobre el buró
Foto: Hacienda Acamilpa
baño antiguo con azulejos
Bajos con azulejos artesanales. Foto: Hacienda Acamilpa

Una escapada romántica a tres horas de la CDMX: El lujo de viajar en el tiempo

La Hacienda Acamilpa está a menos de tres horas de la CDMX, pero basta con poner un pie dentro para darse cuenta de que este lugar trasciende el paso del tiempo. Como sucede con la mayoría de las haciendas románticas de Morelos, muchos fines de semana se visten de flores, manteles blancos, luces en los árboles, pistas de baile y una larga alfombra para que las novias desfilen hacia el altar. Pero aunque sí que existe la posibilidad de conseguir una reservación de viernes a domingo —cuando el sitio se transforma en un venue de ensueño—, entre semana es un refugio que prácticamente se siente como una casa de campo privada lejos de la ciudad.

alberca de agua turquesa rodeada de arcos de madera con hiedra y dos camastros
La alberca de Hacienda Acamilpa conserva su atmósfera íntima. Foto: Hacienda Acamilpa
Las habitaciones están decoradas con mobiliario antiguo y arte virreinal. Foto: Hacienda Acamilpa

Experiencias gastronómicas: El arte de compartir la mesa mexicana

Respecto a las comidas, la Hacienda Acamilpa no cuenta con un restaurante en estricto sentido de la palabra, sino con experiencias gastronómicas que pueden ser el complemento perfecto para tu escapada romántica a Morelos. Se trata de una cocina mexicana bien hecha: respetando los tiempos, con recetas honestas e insumos de la mejor calidad. Las comidas se diseñan desde la lógica de los hogares: más que elegir platillos a la carta, se trata de ponerse en las manos de quien cocina, compartir la mesa y prolongar la sobremesa. Precisamente por eso, es necesario hacer reservación previa, aunque es importante aclarar que estas experiencias estarán disponibles a partir de junio.

mesero sirviendo café en una taza sobre una charola con duraznos y almendras fileteadas
Foto: Hacienda Acamilpa

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