Todos los días, alrededor de 40 mil trabajadores se trasladan de la zona urbana de Cancún hacia la Zona Hotelera, y a eso se suman miles de turistas que llegan al Aeropuerto Internacional de Cancún y recorren la misma ruta. Durante años, esto saturó el Bulevar Kukulcán. Pero eso acaba de cambiar con la apertura del Puente Nichupté, un nuevo paso vehicular y ciclista que conecta el centro de la ciudad con la Zona Hotelera en apenas 10 minutos. Lo más padre de todo es que el puente atraviesa zonas de selva y cruza la Laguna Nichupté. Por su extensión ahora es el segundo puente más largo de América Latina sobre un cuerpo de agua. Para los locales significa llegar más rápido a sus casas y a sus trabajos; para el turismo, una mejora clave en la llegada y la experiencia de sus vacaciones.


¿Cómo funciona el Puente Nichupté en Cancún?
El Puente Nichupté fue inaugurado el 2 de mayo de 2026 y ya es una de las obras de infraestructura más importantes del sureste del país. Mide 11.2 kilómetros, de los cuales 8.8 cruzan el sistema lagunar, e incluye un arco metálico de 100 metros que permite el paso de embarcaciones turísticas. Cuenta con tres carriles —uno por sentido y uno reversible para adaptarse a las horas pico— y algo que vale mucho la pena destacar: una ciclovía bidireccional. La conexión es directa: va desde la glorieta de la avenida Colosio, en la zona urbana de Cancún —que enlaza con el Aeropuerto Internacional de Cancún y el Tren Maya—, hasta el Bulevar Kukulcán, a la altura de Plaza Kukulcán, en la Zona Hotelera. Un trayecto que antes podía tomar entre 45 y 90 minutos ahora se hace en apenas 10 a 15 minutos.



Cuánto cuesta usar el Puente Nichupté y quiénes pueden circular
Lo mejor de todo es que cruzar el Puente Nichupté es completamente gratuito: no hay peaje. Además de reducir los tiempos de traslado para trabajadores y turistas, también funcionará como una ruta de evacuación clave en caso de huracanes o emergencias en la Zona Hotelera. Eso sí, para mantener la fluidez y cuidar la infraestructura, el acceso está limitado a vehículos ligeros, transporte de pasajeros y unidades de emergencia; el transporte de carga pesada seguirá usando las rutas tradicionales. Otro punto importante es que, durante su construcción, se utilizó la técnica Top-Down para minimizar el impacto en los manglares y el sistema lagunar. A esto se suman sistemas de iluminación eficiente y paneles solares a lo largo del puente. Se estima que beneficiará a más de 20 millones de turistas al año, además de mejorar de forma significativa la calidad de vida de quienes trabajan en el sector hotelero.



La ciclovía del Puente Nichupté: 11 km con vistas únicas del Caribe
Pero más allá de ser una vía de transporte, el Puente Nichupté también se perfila como un nuevo espacio recreativo con vistas únicas del Caribe. Como ya decíamos, uno de sus elementos más innovadores es la ciclovía bidireccional, que recorre los 11.2 kilómetros del puente y permite cruzar el sistema lagunar en bicicleta. Pero con el puente puedes disfrutar la biodiversidad de los manglares y la laguna desde una perspectiva elevada, ya sea al amanecer o al atardecer, cuando además la iluminación LED hace el recorrido más seguro. Incluso abre la posibilidad de moverte en bici desde la zona hotelera hasta las playas del centro, visitar mercados locales, restaurantes y distintos puntos de la ciudad. Así que sí, el Puente Nichupté no solo cambia la forma de moverse en Cancún, también suma una nueva forma de disfrutarlo. Un plan que podrás hacer en tu próxima visita.
Te puede interesar: Este es el hotel en la playa al que voy cuando me canso de las multitudes de Cancún


¡Viaja, disfruta y comparte!
