Hay algo hipnótico acerca del barro y las piezas se se elaboran a partir de este, desde su olor hasta su color y textura hacen a este material único de entre tantos. Y cerca de la CDMX es posible encontrar la cuna de las artesanías elaboradas con esta materia prima: su nombre es San Marcos Acteopan, muy cerca de Atlixco, Puebla. Ahí encontrarás tazas, platos, ollas, cazuelas de barro y prácticamente todo lo que se te ocurra. Figuritas para decorar tus mesas de centro, servilleteros, saleros, cuchalas, salseros, artesanías en forma de animales, macetas y mucho más. Todo a una hora saliendo de la CDMX en coche y alrededor de dos horas si vas en transporte público. Únicamente necesitarás usar la línea 2 del metro Taxqueña y posteriormente abordar un autobús hacia Milpa Alta/Atocpan.


Las cazuelas gigantes de barro en San Marcos Acteopan
Al llegar, te vas a maravillar con la destreza de los maestros alfareros al darle forma a su arcilla casi de manera natural. Con torno alfarero o con técnicas como churro, plancha y modelado logran crear piezas únicas que no solo guardan el espíritu creativo de su artesano, sino que son mucho más económicas que algunas de sus imitaciones industriales que se venden por internet. Si deseas encontrar una pieza versátil, que dure para toda la vida y que inclusi puedas usar para hornear, cocinar y calentar tus alimentos, entonces te recomendamos que busques en el lugar las piezas elaboradas con cerámica de alta temperatura.

Talleres y fábricas para ver la elaboración de las piezas
Por otro lado, si lo que deseas es una maceta o un objeto más bien decorativo, entonces las piezas de barro rojo serán ideales para ti. En San Marcos Acteopan llevan el barro de localidades como San Marcos, San Felipe Cuapaxco, San Francisco Tepango y San Andrés Ahuatelco, todos muy cerca de la zona. Lo interesante no solo será que te lleves a casa una cazuela grande típica de la zona, sino que visites los talles y fábricas para ver todo el trabajo artesanal que hay detrás.

Los orígenes de su oficio alfarero
La tradición alfarera de San Marcos Acteopan viene desde la época prehispánica, siendo transmitida de generación en generación como resultado del aislamiento geográfico de los habitantes de la zona que vivían a las faldas del Popocatépetl, por lo cual comenzaron a extraer arcilla local y a intercambiar sus creaciones con las comunidades de los alrededores. Actualmente, se considera a esta localidad como el ‘corazón del barro’, y decenas de visitantes se llevan diariamente piezas de vuelta a sus casas cuando van de visita.

Qué hacer en San Marcos Acteopan
Si estás por la zona, te recomendamos visitar su tianguis artesanal para que lo primero que hagas sea elegir tus piezas. Posteriormente podrás pasear por las calles del pueblo con calma y hablar con lo lugareños que suelen ser muy amables. Termina tu visita en el Convento Franciscano construido en el siglo XVI y no te olvides de visitar el Parque el Ahuehuete, el cual está lleno de manantiales de agua y rutas para hacer senderismo en Puebla. Te tomará menos de una hora llegar hasta ahí en coche y vale mucho la pena.

