En medio del tráfico, el bullicio y la multitud de personas, la Plaza Manuel Tolsá sigue siendo uno de los rincones más fotografiados del Centro Histórico de la CDMX. Y cómo no, si a su alrededor se levantan edificios de época que hoy albergan museos, restaurantes y galerías de arte. En su centro destaca ‘El Caballito’, la famosa escultura de bronce creada por Manuel Tolsá para representar al rey Carlos IV de España, así como el MUNAL y el Palacio de Minería. Y aunque esta plazuela no siempre fue así y aquí te contamos un poco sobre su origen.

Antes de ser una plaza, ahí se encontraba el Hospital de San Andrés
Hoy en día, la Plaza Manuel Tolsá se ubica sobre la calle de Tacuba, una de las vialidades más antiguas de la CDMX, cuyo trazado sigue el de la antigua calzada México-Tenochtitlán. Se encuentra a espaldas del Eje Central y la avenida Miguel Hidalgo, muy cerca del Palacio Postal y rodeada de edificios históricos. Sin embargo, no siempre fue así. Durante la época virreinal, este terreno albergó el Hospital de San Andrés, uno de los recintos médicos más importantes de la Nueva España, inaugurado en 1786. De hecho, fue el primer hospital de México donde se utilizó la anestesia general.

El espacio perteneció originalmente al colegio jesuita de San Andrés y posteriormente funcionó como hospital civil y militar hasta principios del siglo XX. Fue demolido durante el porfiriato con el objetivo de crear una plaza pública. Sobre sus terrenos, Porfirio Díaz impulsó la construcción del Palacio de las Comunicaciones en 1911, una obra del arquitecto italiano Silvio Contri que incorporó piedra y mármol en su diseño. En 1982, este edificio se convirtió oficialmente en el Museo Nacional de Arte, mejor conocido como el MUNAL.

Un recorrido por los museos que rodean la Plaza Manuel Tolsá
Alrededor de la Plaza Manuel Tolsá se encuentran algunos de los recintos culturales más importantes del Centro Histórico. El primero y más emblemático es el Museo Nacional de Arte MUNAL, que alberga una de las colecciones más importantes de pintura mexicana, con obras que van desde la época virreinal hasta principios del siglo XX. Es considerado uno de los museos más bonitos de la zona gracias a su arquitectura y su imponente escalera.

Junto a él se encuentra el Museo del Telégrafo, un espacio dedicado a la historia de las telecomunicaciones en México. Enfrente sobresale el Palacio de Minería, diseñado por Manuel Tolsá a finales del siglo XVIII. Actualmente pertenece a la UNAM y cada año recibe la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería. A unos pasos también está el Palacio Postal, famoso por su arquitectura gótica y art nouveau.

Una pausa para comer alrededor de la Plaza Manuel Tolsá
Después de recorrer esta plaza rodeada de edificios históricos, hay varios restaurantes donde vale la pena hacer una pausa para desayunar o comer. Uno de ellos es El Cardenal Tacuba, donde todavía preparan tortillas a mano y sirven su desayuno clásico con conchas con nata y una taza de chocolate caliente. También está Maison Kayser Tacuba, con su propuesta de panadería francesa, y Los Girasoles, un restaurante de cocina mexicana con vista hacia algunos de los edificios más emblemáticos de la zona. A una calle se encuentra Café de Tacuba, uno de los restaurantes clásicos del Centro Histórico para desayunar o comer.

