Este restaurante escondido en la Roma tiene un churrasco que te pone los ojos en blanco a buen precio

Poco podemos hacer los amantes de la carne cuando nos ofrecen ir a una parrilla o churrasquería. Lo que más quisiéramos es gozar de un corte jugoso como un bife de chorizo o una picaña todos los días. Sin embargo, sabemos que encontrar un lugar que ofrezca carne de buena calidad y que no nos lleve a la quiebra ese mismo día puede sentirse abrumador y desalentador. Por eso Sal e Brasa destaca entre todos los restaurantes. Esta churrasquería brasileña apuesta por una visión acogedora de la tradición brasileña y ofrece precios accesibles sin sacrificar la calidad de su producto. 

entrada de restaurante brasileño sal e brasa
Foto: Sal e Brasa

Sal e Brasa

Fundado en 2023 por Pedro Cotto, Sal e Brasa en la Roma Norte ha emergido como un restaurante brasileño importante en CMDX. Su propuesta gira en torno al churrasco, una técnica tradicional de asado originaria del sur de Brasil. En este hay un gran festín de carnes asadas ensartadas en brochetas o asadas que se sirven directamente en la mesa de los comensales. Así, la marca mantiene viva la técnica de los maestros asadores, pues se inspira en la cultura ganadera de las pampas de Brasil de los años 40. 

care jugosa en tabla con salsa y lechuga
Foto: Sal e Brasa

Una selva brasileña

El espacio está ideado para emular la atmósfera de un churrasco brasileño. Aunque las mesas están puestas para una comida completa, por todo el techo se extienden ramas y hojas que nacen de un árbol en medio del restaurante. El singular diseño ofrece un toque de calidez al restaurante que complementa su ambiente relajado pero estructurado. Además, las luces tenues que cuelgan de las ramas, así como las que se encuentran alrededor de las plantas en todo el lugar agregan una energía casi mágica y hogareña que te invita a quedarte y disfrutar de la comida. 

árbol grande con ramas y lamparas colgando en restaurante

Cualquier carne a tu mesa

Aquí se goza del arte del churrasco en rodizio. En sus asadores rotatorios se preparan hasta 28 tipos diferentes de espadas con cortes de calidad, entre ellas picaña, pierna de cordero, embutidos artesanales y top sirloin. Además, lo que separa este lugar de otras churrasquerías es el sello de la casa: los camarones asados, el pulpo a las brasas y otras rockefeller. El desfile de cortes y mariscos llegan directamente a a mesa, donde se cortan al gusto del comensal. 

carne jugosa en espada siendo cortada para una mesa
Foto: Sal e Brasa
pulpos a las brasas sobre fuego en espadas
Foto: Sal e Brasa

A esto se suma una barra de guarniciones que incluye ensaladas, quesos, hortalizas, ceviche y sopas, como su popular crema de langosta. Esta barra, dispuesta en forma de buffet, también sirve una variedad de carnes frías, frutas y algunos de los postres del menú. Sin embargo, la carta de postres también supera cualquier expectativa, pues también se vuelve un espectáculo en sí mismo. Puedes pedir cheescake, un must de su menú, o cualquiera de sus postres flameados, como las crepas o las deliciosas fresas Jubilee. La mixología también agrega este espectáculo flameado, así que no olvides pedir alguno de sus cócteles que están cuidadosamente seleccionados para acompañar los sabores y refrescar el paladar con cada trago.

barra de guarniciones en sal e brasa
Foto: Sal e Brasa
bebida flameada en sal e brasa
Foto: Sal e Brasa