El mármol y el ónix suelen hacernos pensar en grandes monumentos, esculturas o ciudades lejanas, pero a solo 45 minutos de Puebla hay una comunidad donde estas piedras forman parte de la vida cotidiana. Se trata de Tecali de Herrera, un pueblo famoso por su tradición en la elaboración artesanal de piezas de mármol y ónix. Este oficio se remonta a tiempos prehispánicos, cuando los habitantes de la región ya trabajaban estas piedras para crear objetos utilitarios, figuras rituales y piezas ceremoniales. Incluso el propio nombre del pueblo hace referencia a la abundancia de este recurso: tetl significa piedra y calli, casa. Hoy, caminar por las calles de Tecali es encontrarse con talleres donde el oficio sigue vivo y negocios que exhiben enormes piezas de mármol y ónix, haciendo que recorrer el pueblo se sienta un poco como visitar un museo.


Tecali de Herrera: el pueblito del mármol y el ónix en Puebla
La tradición de trabajar estas piedras en Tecali de Herrera tiene una explicación tanto geológica como histórica. En el municipio y sus alrededores existen yacimientos y canteras de donde se extraen estos materiales desde hace siglos. El ónix de Tecali es una roca formada por depósitos minerales que se fueron acumulando durante millones de años, dando lugar a las vetas traslúcidas en tonos verdes, amarillos, blancos y crema que caracterizan a la piedra de la región. El mármol, por su parte, proviene de la transformación de rocas calizas bajo determinadas condiciones geológicas. Los habitantes de la zona ya aprovechaban estas piedras desde la época prehispánica, cuando grupos nahuas y popolocas las utilizaban para crear distintos objetos. Durante el Virreinato, los canteros perfeccionaron su trabajo con herramientas de hierro y el ónix llegó incluso a utilizarse como sustituto del vidrio en ventanas de iglesias de Puebla.



El oficio que convirtió a Tecali en tierra de artesanos
En el Porfiriato, la piedra alcanzó mayor reconocimiento y comenzó a exportarse a Europa y Estados Unidos para elaborar chimeneas, vajillas y placas decorativas. Esta tradición dio paso a cientos de talleres familiares, donde el oficio de trabajar la piedra comenzó a transmitirse de generación en generación. Hoy se estima que alrededor del 80% de la comunidad de Tecali de Herrera está relacionada con la industria. Sin embargo, más de un siglo de explotación intensiva ha hecho que la materia prima local sea cada vez más escasa. Por eso, aunque Tecali continúa siendo un importante epicentro del labrado y transformación de piedra, muchos talleres ahora traen bloques de ónix y mármol de otras regiones de Puebla, así como Durango y otros estados del norte del país. La piedra puede venir de lejos, pero el oficio de transformarla sigue teniendo aquí su casa.


Dónde comprar artesanías de mármol y ónix en Tecali de Herrera
En Tecali de Herrera, la venta de artesanías y muebles de ónix y mármol se concentra principalmente en el primer cuadro del municipio y a lo largo de sus avenidas principales. La Avenida Rafael Cortés Oriente es la principal vía de entrada y salida, y en ella se encuentran decenas de talleres, negocios, mueblerías y galerías. Hay desde piezas pequeñas para llevar como morteros, espejos, ajedreces, figuras decorativas, joyeros y lámparas de mesa, hasta objetos de gran tamaño como muebles, comedores, chimeneas, lavabos y esculturas con grandes acabados. Incluso si buscas algo muy específico, también puedes pedir a los artesanos que elaboren una pieza a medida y cotizar directamente con ellos.



Qué más ver en Tecali: un ex convento, una parroquia y un teatro histórico
Aunque Tecali fácilmente se recorre en un día, vale la pena aprovechar la visita para conocer tres sitios históricos. El primero es el Ex Convento Franciscano de Santiago Apóstol, construido entre 1569 y 1580 y considerado una joya de la arquitectura renacentista en México. Su nave principal, hoy a cielo abierto, está rodeada por imponentes columnas toscanas y arcos de medio punto. En el centro del pueblo también está la Parroquia de Santiago Apóstol, del siglo XVIII y de estilo barroco. Y ahí mismo, en la plaza principal se encuentra el Teatro Corral de Comedias, hoy Teatro Gregorio de Gante, construido en 1540 y considerado uno de los espacios teatrales más antiguos de América. Así que date una vuelta por Tecali, conoce estas joyas arquitectónicas y, llévate a casa una pieza de mármol u ónix hecha por sus artesanos.
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