Aguas rosas, nachos de mariscos y un pueblo de casitas coloridas: los imprescindibles de Río Lagartos

En la costa norte de Yucatán, dentro de la Reserva de la Biosfera Ría Lagartos, hay un pequeño pueblo pesquero con casas de colores frente al mar, restaurantes de mariscos frescos servidos directo del muelle y acceso a uno de los paisajes naturales más fotografiados del país: las famosas aguas rosas de Las Coloradas. Se llama Río Lagartos, tiene alrededor de 3,500 habitantes que viven principalmente de la pesca y del ecoturismo, y funciona como base perfecta para tres experiencias que valen todo el viaje. Está a 3 horas en auto desde Cancún o desde Mérida, y aún permanece fuera de los circuitos masificados de la Riviera Maya. Todavía puedes encontrar precios accesibles, playas vírgenes y ese ambiente lento de puerto pesquero que va desapareciendo del resto del país.

Franja de sal blanca separa el agua rosa de las salineras del agua verde en Las Coloradas, Yucatán
De un lado el rosa intenso de la halobacteria, del otro el verde de la laguna, ahí donde el color cambia de golpe. Foto: Cortesía

Las aguas rosas de Las Coloradas

El primer imprescindible está a solo 20 minutos en auto desde Río Lagartos: las famosas lagunas rosas de Las Coloradas, una salinera activa donde el agua se tiñe de tonos rosados por la concentración de halobacterias, microorganismos que viven en aguas saturadas de sal y cuyas membranas rojizas producen ese color casi irreal. El Parque Turístico Las Coloradas abre de lunes a domingo de 8 de la mañana a 5 de la tarde, con entrada desde $250 pesos que incluye recorrido con guía, acceso al mirador panorámico y explicación de todo el proceso salinero. Es importante saber: ya no se puede nadar ni tocar el agua para proteger el ecosistema, así que la visita es puramente contemplativa y fotográfica. La mejor hora para ver el rosa en su punto más intenso es entre las 12 del mediodía y las 3 de la tarde, cuando el sol pega directo sobre la superficie.

Foto: Cortesía
Vista aérea de las salineras rosas de Las Coloradas junto a la costa turquesa de la Reserva Ría Lagartos
Desde el aire se nota el contraste entre el mar turquesa y los estanques de sal en distintos tonos de rosa. Foto: Cortesía

Los nachos de mariscos de La Bocana

El segundo imprescindible es puramente gastronómico y está en el corazón del pueblo: los famosos nachos de mariscos del Restaurante La Bocana, ubicado en el malecón junto al icónico faro de Río Lagartos. Son totopos crujientes coronados con una mezcla generosa de pulpo, camarón y pescado fresco del día, coronados con salsas caseras, queso derretido y aguacate, servidos en una porción tan grande que fácil alcanza para dos personas. La vista desde su terraza da directamente al estuario, así que puedes ver las lanchas de los pescadores llegando con la pesca mientras comes. La Bocana también sirve ceviches, langosta con mantequilla, filete de pescado en salsa yucateca y camarones al mojo de ajo.

Nachos de mariscos con langosta, camarón y pico de gallo fresco, típicos del malecón de Río Lagartos
La langosta y el camarón llegan directo de la ría, coronando una montaña de totopos crujientes. Foto: Cortesía

El pueblo pesquero de casitas coloridas

El tercer imprescindible es simplemente recorrer el pueblo y su malecón recién remodelado. Con casitas pintadas de colores vibrantes en amarillo, azul, rosa y verde que dan un aire caribeño al puerto. Río Lagartos fue fundado hace más de dos siglos por familias de pescadores. Todavía conserva ese ambiente auténtico con niños jugando en las banquetas, redes tendidas a secarse, pescadores conversando frente al muelle y flamencos. El cenote Chikin-ha está justo donde termina el malecón, un cenote abierto rodeado de manglares con agua verde esmeralda ideal para refrescarse. También puedes contratar un tour en lancha por la Reserva de la Biosfera para ver 20 mil flamencos rosados. Llegan a anidar entre enero y septiembre. Además del famoso baño Maya de arcilla blanca con propiedades exfoliantes para la piel.

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Cómo llegar y dónde hospedarse

Para llegar desde la CDMX lo más práctico es tomar un vuelo directo a Mérida de aproximadamente 2 horas. Y desde ahí manejar 3 horas en auto rentado hasta Río Lagartos. La otra opción es volar a Cancún y manejar 3 horas por la autopista 180. Desde Valladolid son solamente 1 hora y media, así que se puede combinar con una escapada al Pueblo Mágico para probar la famosa longaniza vallisoletana. Para hospedarte, destaca Yaxche Suites Boutique con muelle propio y balcones al estuario. Reserva con anticipación porque el pueblo es pequeño y en temporada alta se llena rápido.

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