Hay muchas formas de llevar a México contigo, pero pocas tan evidentes como llevarlo en los pies, y los huaraches son el mejor ejemplo. Son una de las prendas más representativas del país y, seamos sinceros, hasta un disfraz de mexicano parece incompleto sin ellos. Pero si existe un lugar experto en hacerlos, ese es Sahuayo, Michoacán, conocido como la Capital del Huarache. Aquí, la elaboración artesanal de calzado de piel es una tradición que se ha mantenido viva durante generaciones. Con el tiempo, los huaraches han evolucionado y hoy existen modelos que pueden llevarse con mucho estilo sin perder el toque tradicional. Pero Sahuayo es mucho más que huaraches: es una ciudad muy bonita de la que poco se habla y con una gastronomía que vale la pena descubrir. Sigue leyendo para conocerla.


¿Por qué Sahuayo es la Capital del Huarache?
La elaboración artesanal del huarache en Sahuayo tiene más de 100 años de historia. Incluso el nombre de este calzado tiene raíces purépechas: la palabra original era k’arachi y, con la llegada de los españoles, terminó castellanizándose hasta convertirse en ‘huarache’. Curiosamente, el nombre también pasó a la gastronomía mexicana para bautizar a los famosos huaraches, el antojito mexicano que por su forma alargada y plana recuerda a la silueta de este calzado. En Sahuayo, el huarache tradicional se distingue por el uso de materiales naturales y resistentes que los artesanos trabajan a mano. La base se elabora con vaqueta de res, mientras que las tiras de cuero reciben tratamientos con ceras o aceites para suavizarlas y darles tonos como bronce o tabaco. La suela suele hacerse con llanta reciclada, que aporta agarre y mucha durabilidad, y la plantilla es una capa gruesa de cuero que se cose o remacha directamente a la suela.


El Récord Guinness del huarache más grande del mundo
En cuanto al diseño, existen cerca de 20 modelos tradicionales, aunque uno de los más representativos de Sahuayo es el Pachuco o Cruzado, reconocido por su ligereza y resistencia y que incluso ha inspirado a distintas marcas de moda internacionales. Hoy, la ciudad cuenta con más de 500 talleres artesanales y fábricas dedicados a la producción de huaraches y otros artículos de piel, con una industria que abastece al mercado nacional y también exporta a Estados Unidos y Europa. La tradición zapatera de Sahuayo es tal que incluso presume un Récord Guinness por fabricar el Huarache más Grande del Mundo: una pieza de más de 7.5 metros de largo por 2.5 metros de ancho, elaborada con cuero genuino y exhibida de manera permanente como monumento en la Plazoleta del Huarache, en el centro de la ciudad.



Qué ver y hacer en Sahuayo
Cuando visites Sahuayo, lo primero que tienes que hacer es llevarte unos huaraches artesanales. Hay opciones para todos los gustos y presupuestos, desde talleres familiares hasta tiendas de mayoreo y menudeo. En las calles que rodean la Plaza Principal y en el mercado del centro encontrarás decenas de huaracherías con modelos tradicionales, diseños contemporáneos y prácticamente todos los colores que imagines. Además de huaraches, también hay sombreros de palma, cinturones y otros accesorios de piel. Después de elegir tu par, aprovecha para recorrer la Plaza Principal, con su quiosco central, portales, neverías y locales comerciales. Es un buen lugar para caminar y probar una nieve o un atole tradicional. Ahí mismo está la Parroquia de Santiago Apóstol, la iglesia principal de Sahuayo y escenario de la famosa fiesta de los Tlahualiles, que se celebra entre julio y agosto. Y para terminar el recorrido con una gran vista, sube al Mirador de Cristo Rey, ubicado en la parte alta de la ciudad, desde donde se puede contemplar Sahuayo y los valles que lo rodean. Para llegar hay que subir unas escalinatas flanqueadas con murales que cuentan episodios de la historia local.



Qué comer en Sahuayo: birria, carnitas y quesos artesanales
Y no puedes irte de Sahuayo sin probar su cocina, que combina sabores de la Ciénega michoacana y del occidente del país. El platillo estrella es la birria estilo Sahuayo, preparada tradicionalmente con carne de chivo, chiles secos y especias. También son muy populares los tacos de carne asada, de tripa y las carnitas; mientras que para el postre están el pan de las trancas, las conchas y los atoles locales o el tradicional chocolate de metate. Por su cercanía con Cotija de la Paz, también encontrarás buenos quesos y otros productos lácteos artesanales. Con todo esto Sahuayo es una ciudad que vale mucho la pena conocer y de la que seguramente querrás llevarte un buen recuerdo en los pies.


