Una verdad universal es que nunca vamos a terminar de conocer el mundo que nos rodea. Esto podría causarnos ansiedad, pues hay tanto ahí afuera de lo que no tenemos idea y que, de acuerdo con nuestro egocentrismo humano, deberíamos conocer. Sin embargo, también darnos cuenta de esta verdad podría ser una de las mejores cosas que nos pase, saber que hay tanto que todavía nos queda por descubrir. Viajar a los Altos de Jalisco se siente como ampliar un poco ese horizonte que se siente infinito, sobre todo ir a San José García, un pequeño pueblo histórico que esconde uno de los mejores restaurantes de toda la región, y donde se toman unas coquitas con licor de caña que no se toman en ningún otro lado del mundo.

Un lugar para todos en San José García
El concepto de Bramido nace del deseo de encontrar un espacio para reunirse alrededor de la mesa y festejar sin preocupaciones. Si bien San José García es un pueblo histórico, lleno de cultura y de una arquitectura que no se ve en otro lado, hasta hace unos años tenía pocos servicios de restaurantes. Los hermanos Emmanuel y Tony González fueron quienes vieron este vacío y decidieron construir un lugar donde pudieran ir con sus amigos y familia a comer, a platicar o a celebrar. Así, Bramido —nombrado así en honor a la antigua hacienda del mismo nombre— apuesta por un ambiente relajado y festivo donde puedas comer bien, tomar a gusto y celebrar con la gente que quieres.

Bramido no pretende destacar en el pueblo de San José, sino formar parte de su atmósfera, empezando por la arquitectura. El espacio está construido con las mismas paredes y arcos de adobe y ladrillo que otras fachadas de la calle. Por dentro, el espacio, más grande de lo que parece a simple vista, te envuelve en un ambiente acogedor que te hace sentir en una antigua hacienda. La madera, el ladrillo y las plantas están en todos lados, y las sillas de cuero le dan un toque hogareño y especial. Además, el restaurante está puesto de tal forma que las sillas y las mesas se pueden mover para dejar espacio para una pista de baile donde todos puedan pasar el rato con música en vivo.


Una cocina verdaderamente mexicana
El menú de Bramido es amplio, pues puedes encontrar desde opciones relajadas como burritos y tacos hasta platillos como salmón, croquetas de jamón y cortes de carne como sirloin, arrachera y ribeye. También hay una gran selección de platos de mar, entre los que destaca el pulpo zarandeado. Sin embargo, su verdadera especialidad son los platillos hechos para compartir alrededor de la mesa, como el guacamole con chicharrón, los nachos y las baby ribs de elote. Aparte, su coctelería de autor es suficiente para quedarte y disfrutar, en particular su bebida Carmín, de mezcal con jamaica y sal volcánica.


Las famosas coquitas de San José
Por supuesto, las verdaderas protagonistas de Bramido son las famosas coquitas de San José, una bebida que se inventó en el mismo pueblo hace más de 80 años. Cuenta la historia que los jornaleros del poblado comenzaron a ponerle alcohol a las botellas de Coca-Cola para obtener un rush de azúcar y alcohol y empezar su día con energía. Así, Bramido continúa con la vieja tradición y ofrece las coquitas de San José, preparadas con licor de caña, para disfrutarlas en grupo. Para combinar el alcohol con la coquita hay diferentes técnicas, desde taparlo con la palma de la mano y voltearlo hasta dibujar un círculo con el brazo entero, aunque esa es para los expertos.


