Cerámica, café y buena música: Esta casona en la Roma es el nuevo punto de reunión para ir con amigos

Caminando por la calle de Tonalá en la Roma, me encontré con una puerta con un letrero que dice ‘abierto’ y unas escaleras que ascienden hacia un espacio desconocido. Por supuesto, tenía que entrar. Adentro descubrí una casona de la década de 1920, con techos altísimos, espacios amplios y un gran ventanal hacia un taller de cerámica. Alfarera es un nuevo espacio con arte contemporáneo en las paredes, macetas con formas juguetonas, mesas de diferentes tamaños y aroma a café recién tostado. Entré por curiosidad, me quedé toda la tarde y no puedo esperar a ver su calendario cultural para el mes que viene. Aunque acaban de abrir, el objetivo de Alfarera es claro: ser el próximo punto de reunión para las comunidades creativas.

coleccion de arte contemporaneo alfarera
Foto: Cortesía
alfarera colonia roma
Foto: Elena Eguiarte Pardo

Café, cocina y arte: la esencia de Alfarera

La misma identidad ecléctica que encontramos en la decoración de Alfarera se refleja en su menú. Aquí tienen tres barras: la de café, la de comida y la de coctelería —que se activa sobre todo en eventos especiales que se realizan por las noches—. Así pues, este rinconcito en la Roma se puede visitar desde temprano, y va evolucionando a lo largo del día. Vale la pena mencionar que Alfarera tuesta su propio café, y los amantes de esta bebida encontrarán distintos métodos de extracción para disfrutar de una taza hecha a la medida. Para acompañar, ofrecen galletas, panqués y otros panes horneados en casa. Para los menos puristas, también tienen una lista de bebidas creativas como el Ritual Rosa —cold brew, fermento de fresa y agua tónica— o el Espresso de Olla. 

métodos de extracción café
Alfarera es una casa tostadora y trabajan con distintos métodos de extracción para preparar tu café. Foto: Elena Eguiarte Pardo

En cuanto a la comida, todavía están puliendo algunos detalles del menú, pero lo que pude probar —y que se quedará en la carta— ya va señalando la identidad culinaria de Alfarera. Empecé con un hummus de betabel muy colorido y cremoso y acompañado de pan de masa madre, y un muhammara con notas más ácidas y un sabor marcado a pimiento, acompañado de papas fritas súper crujientes. También probé la quiche hecha en casa, servida con ensalada. De postre, probé el ‘toust’ de durazno con frambuesa y queso ricotta, servido sobre masa madre, con miel de abeja y almendras fileteadas. 

quiche con ensalada
Foto: Elena Eguiarte Pardo

Espacios compartidos para comunidades creativas

La casa en la que se encuentra Alfarera es un espacio compartido con otros dos proyectos dedicados al arte: Cara de Planta y Cara de Taza. Aunque son iniciativas distintas, todas conviven y tienen distintos puntos de encuentro. Por ejemplo, las tazas y la vajilla que se sirven en las mesas de Alfarera, así como la gran colección de arte latinoamericano contemporáneo que cubre los muros. En el patio, los talleres de cerámica están abiertos al público, pero también es común compartir el horno con artistas que hacen aquí sus estancias de investigación. Por las noches, la casa se llena de luces y música, con una atmósfera bohemia que invita a tomarse un trago y pasar un buen rato conociendo gente nueva.Al final, Alfarera busca crear espacios compartidos donde la comunidad creativa pueda convivir, conocerse y florecer.

alfarera espacio en la roma
Foto: Cortesía