Aguascalientes tiene un nombre curioso, y no es casualidad: el estado debe su nombre a la gran cantidad de aguas termales que brotan en la región. Una de las más emblemáticas son los Baños Termales de Ojocaliente, un sitio con más de 150 años de historia que hoy sigue funcionando como un espacio de relajación y tradición. Se dice que personajes históricos como María Félix, Lucha Villa e incluso el general Francisco Villa se sumergieron en sus aguas. Estos baños, ubicados sobre una de las avenidas más importantes de la ciudad, aún conservan su arquitectura neoclásica con toques franceses y, de hecho, ya forman parte del patrimonio cultural del estado. Así que, más que un simple balneario, es un lugar lleno de historia donde puedes desconectarte y disfrutar de un baño en un entorno tranquilo y elegante.

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La historia de los baños termales más antiguos de Aguascalientes
Los baños termales de Ojocaliente tienen una gran historia. Fueron construidos en 1808 dentro de la Hacienda de Ojocaliente, originalmente para uso privado, pero en 1831 el coronel José María Rincón Gallardo obtuvo permiso para abrirlos al público. En ese momento, Aguascalientes comenzaba a despegar económicamente, en parte gracias a la feria anual que con el tiempo se convertiría en la famosa Feria Nacional de San Marcos. El coronel vio una gran oportunidad en ofrecer un lugar de baño y descanso justo cuando en México la higiene personal empezaba a ser un tema de salud pública: el gobierno recomendaba bañarse una vez a la semana, cuando en ese entonces lo más común era hacerlo una vez al mes. Los baños fueron construidos con un elegante estilo neoclásico, tiene un patio central con fuentes y arcos, y las tinas están decoradas con coloridos y sofisticados azulejos. Cada cuarto de baño lleva el nombre de un santo, y el lugar es tan bonito que incluso ha sido locación para varias películas.


Así funcionan hoy los Baños Termales de Ojocaliente
En sus inicios, los baños se alimentaban directamente de un manantial natural que brotaba del subsuelo. Hoy, el agua todavía proviene de lo que queda de ese manantial y de un pozo adicional, y lo mejor es que sigue saliendo caliente de forma natural, sin necesidad de calderas. Las temperaturas van de los 32° a los 38 °C, y como contienen distintos minerales, se les atribuyen propiedades curativas, especialmente para aliviar reumatismo y artritis. Actualmente, los Baños Termales de Ojocaliente ofrecen una variedad de servicios privados por hora, ideales para relajarse solo, en pareja o con toda la familia.


Hay tinas individuales o para dos personas desde $210 por hora; tanques para uno o dos adultos en $250; y chapoteaderos familiares que varían en tamaño, desde $450 hasta $1,600 por hora. También cuentan con opciones más grandes, como un chapoteadero para hasta 12 personas por $2,000 la hora, y la Alberca Estrella, con capacidad para 20 personas, por $2,500 por cuatro horas. Hay opciones para todos los gustos y presupuestos, perfectas para disfrutar de un rato de relajación con un toque histórico.

Todo lo que puedes disfrutar en Ojocaliente
Además de los baños termales, el lugar ofrece otros servicios como regaderas para bañarse y masajes relajantes de media hora por $300 y de una hora por $400. Dentro de las instalaciones también se encuentra el restaurante Mezquite, que sirve comida mexicana con un toque contemporáneo y mixología de autor. Incluso hay opciones veganas, perfectas para recuperar energía después de un buen baño termal porque sí, el agua caliente abre el apetito. Los Baños Termales de Ojocaliente abren todos los días, de lunes a domingo, de 8:00 a.m. a 11:00 p.m. Si visitas Aguascalientes, este lugar es una parada obligada para relajarte, consentirte y conocer un pedacito vivo de su historia.
Dirección: Av Tecnológico 102, Héroes, Aguascalientes
Página: FB Baños Termales de Ojocaliente


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