En la CDMX hay casas bonitas, antiguas, modernas… y luego está la Casa Praxis: una de las más raras y fascinantes de todas. A primera vista parece una escultura monumental, pero se trata de la icónica casa-estudio del arquitecto mexicano Agustín Hernández Navarro, quien la construyó en 1975 y la habitó hasta su muerte en 2022. Ubicada en Bosques de las Lomas, es una de sus obras más emblemáticas, junto con el Heroico Colegio Militar y el Centro Corporativo Calakmul, ese complejo de oficinas inconfundible en Santa Fe. A pesar del paso del tiempo, no hay otra casa que se le parezca, se ha consolidado como una obra maestra del brutalismo y el modernismo mexicano que sigue influyendo por su audacia y su forma de dialogar con el entorno.


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¿Cómo está diseñada la Casa Praxis?
Para diseñar la Casa Praxis, Agustín Hernández se inspiró en muchas cosas: desde la idea de una casa en un árbol –por eso está suspendida sobre un barranco de 40 metros y parece levitar entre los árboles–, hasta referencias de sitios arqueológicos que inspiraron sus prismas, pirámides y volúmenes geométricos. La casa se sostiene en una columna central de la que salen cuatro cuerpos en forma de ‘T’, todos con aristas marcadas e inclinaciones de 60 grados. Las figuras geométricas –círculos, triángulos, cuadrados, rectángulos– se repiten una y otra vez, fieles a lo que el propio Hernández decía: ‘la geometría es mi religión’. El material dominante es el concreto expuesto y el acceso es a través de un puente voladizo que suma dramatismo y una sensación de aislamiento. En pocas palabras, la Casa Praxis no solo se contempla, se descifra.



Cómo es la Casa Praxis por dentro
Otro detalle clave es que la casa no tiene color. Hernández lo evitaba porque creía que la forma era suficiente y prefería que la luz y la sombra resaltaran la textura del concreto. Por dentro, el diseño es igual de fascinante, con puertas giratorias, escaleras metálicas, espejos, tragaluces y transiciones inesperadas que crean una atmósfera casi mágica. También es una cápsula del tiempo, con los libros, esculturas y muebles del arquitecto tal como los dejó. El corazón de la casa es el estudio–biblioteca, con muebles hechos a medida e integrados en la estructura, iluminados por una claraboya central. Las escaleras de peldaños triangulares aportan una sensación de ligereza y las ventanas y espejos reflejan el paisaje del barranco boscoso, haciendo que la naturaleza sea parte esencial de la experiencia interior.




¿Se puede visitar la Casa Praxis?
La Casa Praxis no está abierta al público de forma regular, aunque en algunas ocasiones ha recibido eventos culturales y exposiciones temporales. Un ejemplo fue la muestra Por debajo del árbol, presentada en 2022 por el Taller de Arquitectura de Agustín Hernández, donde varias obras contemporáneas dialogaban con el universo del arquitecto. Fue una apertura excepcional y, hasta ahora, la casa no tiene calendario de visitas ni funciona como museo. Aun así, si deseas conocerla, vale la pena estar al pendiente de instituciones culturales que en ocasiones llegan a acuerdos con la familia para utilizar el espacio. Y si no, siempre queda la opción de admirarla desde el exterior: un vistazo basta para entender por qué nadie olvida esta casa después de verla.
Dirección: Bosque de Acacias 61, Bosques de las Lomas, Miguel Hidalgo



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