Junio y julio son los meses perfectos para ir a ver las cascadas cerca de la CDMX. ¿La razón? En estas semanas la temporada de lluvia está comenzando y las caídas de agua lucen mucho más abundantes e imponentes. Además, México será anfitrión del Mundial de Fútbol 2026 justo en esta época, por lo que la mayoría estarán distraídos conociendo los puntos más turísticos de la ciudad y alrededores, lo que logra la oportunidad perfecta para alejarte de las multitudes y el bullicio con el objetivo de escapar a un lugar lleno de naturaleza y tranquilidad. Aquí te compartimos algunas de las cascadas cerca de la CDMX más bonitas que puedes visitar.

Leyendas de amor en una cascada en plena ciudad–Cascada San Antón, Morelos
A solo 12 minutos del centro de Cuernavaca encontrarás una de las cascadas más espectaculares que hay en plena ciudad. Su caída de 40 metros tiene forma de cola de caballo, y una de sus características principales es que se encuentra rodeada de prismas basálticos que se ven al bajar por las escaleras que fueron construidas ahí en la década de los 50. Lo interesante de esta cascada es que existe una leyenda sobre una joven que murió ahí esperando que su amado regresara con ella.

Luciérnagas en la cascada El Chuveje– Pinal de Amoles, Querétaro
No hace falta ir muy lejos para descubrir una de las cascadas más hermosas de México, pues en el Pueblo Mágico de Pinal de Amoles en Querétaro encontrarás El Chuveje, con una caída de agua de 35 metros que se encuentra dentro de la Reserva de la Biósfera Sierra Gorda. Para llegar, necesitarás caminar unos 30 minutos por un camino rodeado de vegetación y especies como venados de cola blanca y guacamayas. La entrada cuesta $50 pesos y ahí encontrarás una zona de camping por si deseas pasar la noche y quedarte a ver las luciérnagas en temporada de lluvias.

Grutas, cañones y una cascada de 70 metros– Cascada Maconi Querétaro
De toda la lista, la cascada de Maconi en Cadereyta de Montes, Querétaro, es la más alta. Sus pozas de agua fresca son perfectas para nadar en temporada de calor. La buena y mala noticia es que para llegar es necesario llevar a cabo una buena caminata por la sierra, lo que aleja a las multitudes y evita que se llene. Si vas, es recomendable contratar un guía local de confianza para que te lleve, ya que el camino no es fácil. La recompensa será grande, pues podrás ver grutas, pinturas rupestres y cañones de belleza incomparable.

Agua cristalina a menos de tres horas de la CDMX en la cascada de Mixquiahuala, Hidalgo
Con 15 metros de altura, esta obra de arte se encuentra entre montes y rocas del Valle del Mezquital, cerca del río Tula. En la parte de arriba hay una poza artificial de agua limpia que es ideal para meterte y refrescarte. La entrada es gratuita y no tiene horarios fijos, pero deberás llevar tu propia comida pues no hay negocios locales para comprar provisiones.

La cascada entre un bosque de pinos con entrada gratuita– Velo de Novia en Valle de Bravo
El Estado de México no solo son colonias residenciales que colindan con la CDMX, se trata de un estado repleto de Pueblos Mágicos y maravillas naturales. Prueba de ellos es la caída de agua de 35 metros que parece un velo blanco entre un bosque de pinos majestuosos. Se trata de la Cascada Velo de Novia en Valle de Bravo –Avándaro–, a la cual podrás llegar después de una caminata de 30 minutos. Su entrada es gratuita pero ofrecen la opción de dar un donativo para su mantenimiento.

