Por más que nos encante salir a comer, hay veces que el cuerpo pide comida casera. Afortunadamente, en México somos buenos para equilibrar lo mejor de comer fuera de casa, sin abandonar la calidez y el apapacho de los platos más sencillos y honestos. Y conforme la ciudad se ha hecho más cosmopolita, también hemos ido descubriendo más y más espacios con sabores auténticos que nos demuestran que sí que se puede hacer hogar en cualquier rincón del mundo a través de la comida. Ubicado en una calle tranquila a unas cuadras de Reforma, El rey de la comida libanesa es un restaurante donde la tradición del Medio Oriente se dispone a consentir a los paladares mexicanos.

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Una historia de familia y migración
Detrás de El rey de la comida libanesa, hay una historia familiar de migración, adaptación y recuerdo. El restaurante abrió hace ya cinco años, y significó un reencuentro familiar donde los años perdidos se recuperan alrededor de la mesa. Es por eso que en este restaurante, la experiencia va más allá de la comida: se trata del ambiente cálido y hospitalario, de la posibilidad de extender las sobremesas, de compartir platos al centro, de regresar una y otra vez y encontrar el mismo apapacho. De hecho, con la intención de hacerte sentir como en casa, cuentan con un muy buen servicio a domicilio con una cobertura bastante amplia.

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Recetas libanesas, ingredientes mexicanos, sabores auténticos
Curiosamente, aunque prácticamente todos los platos en El rey de la comida libanesa son recetas caseras tradicionales, los ingredientes que utilizan son mexicanos. Como ellos mismos nos explicaron, la frescura de los vegetales locales es invaluable, y al final del día, la sazón está en la combinación de especias, no necesariamente en su procedencia.

En los últimos siglos, México ha recibido una fuerte migración libanesa, por lo cual los sabores de Medio Oriente se han ido adaptando a nuestros paladares. Sin embargo, El rey de la cocina libanesa propone volver a la raíz, con platos que no necesariamente son desconocidos para los mexicanos, pero que sí pueden llegar a ser diferentes a lo que conocemos. El hummus, el jocoque e incluso las hojas de parra: todos son platos que hemos probado antes, pero aquí las texturas y los sabores tienen ese toque casero, honesto y auténtico propio de una cocina cotidiana pero cuidadosa.

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Qué pedir en El rey de la cocina libanesa
El menú de El rey de la cocina libanesa es lo suficientemente extenso como para coquetear con todos los gustos. Nosotras recomendamos pedir el Plato Libanés, el cual ofrece pruebas de varias recetas, como falafel, kepe, hojas de parra, hummus, jocoque seco y tabule. Se trata de una opción ideal para compartir entre dos o tres personas, y te recomendamos complementar con un plato de arroz con fideos o de arroz con lentejas. Si vienes con hambre, prueba los tacos shawarma de res o de pollo. Te advertimos que son enormes, pero también se prestan bien para compartir, pues puedes pedir que los partan a la mitad o incluso en cuartos.


De postre, la baklava es un clásico que no falla: dulce, crujiente, desbordada de miel. En fin, uno de los grandes regalos de Medio Oriente para el mundo. Pero si prefieres los postres menos dulces y más aromáticos, te recomendamos probar el qatayef, una opción que parece pesada, pero está rellena de una crema ligera que satisface el antojo sin llegar a empalagar. Y sí, también hay café árabe recién hecho y hookah de distintos sabores para vivir la experiencia completa de la sobremesa libanesa.

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