La ciudad de la luz, la capital de la moda, la ciudad del amor: París tiene muchas caras y muchos sobrenombres, y sin duda es uno de esos destinos que merece más de un viaje para poder descubrirlo con la calma que merece. Sin duda, si lo que quieres es explorar su lado más bohemio y artístico, con todo el encanto de la Belle Epoque, tienes que visitar Montmartre. Este distrito es hogar de emblemas del tamaño del Moulin Rouge, la basílica del Sacré Coeur, la Rue des Abbesses y la Rue de l’Abreuvoir y el muro de los enamorados. Es más, casi parece que este barrio amerita su propio viaje, o al menos pasar un par de noches en estos hoteles en Montmartre para disfrutar de todo su encanto.


Te puede interesar: Descubre un París lujoso a bordo del río Sena con platillos dignos de estrellas Michelin
Hotel Élysée Montmartre
Justo detrás del Boulevard Rochechouart, el hotel Élysée Montmartre ofrece una interpretación contemporánea, serena y minimalista del encanto parisino. El interiorismo prioriza el paso de la luz natural y los tonos neutros para ofrecer un oasis urbano en uno de los distritos más bulliciosos de la capital francesa. Con solo 16 habitaciones, este hospedaje se caracteriza por su atmósfera íntima, con detalles que van desde ropa de cama de lino y productos de baño orgánicos, hasta batas y pantuflas mullidas. Cuentan con una cafetería exclusiva para huéspedes, una ludoteca y hasta una sala de cine para que le saques todo el provecho a tu estancia. Además, desde el rooftop puedes admirar algunas de las panorámicas más lindas de esta cara de París.


Hôtel Rochechouart
Si buscas un hospedaje con todo el encanto histórico de Montmartre, el hotel Rechechouart se ubica dentro de un edificio construido en 1929, cuya fachada Art Deco resguarda un interior modernizado que no obstante mantiene la elegancia parisina de la Belle Époque. El hotel cuenta con 105 habitaciones, así como opciones gastronómicas que te permiten disfrutar de un lunch en el rooftop —disponible entre abril y octubre—, lo mismo que tomarte un coctel en la biblioteca e incluso ir a bailar a Mikaido Dancing, un bar oculto que recrea la atmósfera de los años 20, pero con un giro moderno.


Te puede interesar: No solo es París: 5 destinos de los que nadie habla, pero te robarán el aliento la próxima vez que visites Francia
Hotel Littéraire Marcel Aymé
Como su nombre lo indica, el Hotel Littéraire Marcel Aymé es un tesoro para los amantes de la literatura, especialmente del novelista francés Marcel Aymé, quien vivió y escribió en Montmartre durante buena parte de su vida. El edificio cuenta con 39 habitaciones y departamentos, ubicado en la esquina de la Rue Tholozé y la Rue Durantin. Con una estética minimalista pero juguetona —con ilustraciones que hacen referencia a los libros de Aymé—, se trata de un hospedaje con buena vibra libre de pretensiones, pero no de comodidades. Tienen desayunos, área de coworking y hasta un mapa histórico del distrito que señala algunos de los lugares más emblemáticos en la vida y obra de Aymé.


Monsieur Aristide
Entre las calles estrechas y empedradas de Montmartre, muy cerca del Sagrado Corazón, este hotel boutique de solo 25 habitaciones se encuentra dentro de un edificio del siglo XIX. Buena parte de su encanto proviene del jardín que lo rodea, el cual hace que la propiedad se sienta íntima y escondida, como si se tratara de un santuario en medio de la ciudad. Dentro, buena parte de los muebles provienen de mercados de antigüedades, además de que tienen su propio bistró basado en productos de temporada, un bar con cocteles y música y una terraza para disfrutar del buen clima. Monsieur Aristide rinde homenaje al cantautor de la Belle Époque Toulouse Lautrec, con su atmósfera bohemia y hasta instrumentos musicales disponibles para que los músicos viajeros toquen durante su estancia.


Te puede interesar: 7 hoteles con vistas a la Torre Eiffel de París
Maison Barbès
Finalmente, Maison Barbes es otra opción de hospedaje para quedarte en el corazón de Montmartre. Con solo 29 habitaciones al pie de la colina, este hospedaje se distingue por su elegancia moderna y sofisticada, con una clara influencia del la historia del barrio que lo rodea. Aunque, como la mayoría de los alojamientos en París, es bastante pequeño, cuenta con servicios como sauna y un bar de coctelería bastante ameno.


¡Viajen, disfruten y compartan!
