La CDMX es mucho más grande que las colonias más céntricas donde se concentran buena parte del turismo y las aperturas más taquilleras. Hacia el sur de la ciudad, el Pedregal es mucho más que una zona residencial. Aquí es posible encontrar varias joyitas gastronómicas que explican por qué muchas veces la gente que vive ahí se ahorra el tráfico a la Roma o la Condesa. Ubicado sobre Boulevard de la Luz —concretamente en el número 777—, Local 777 es un grill verde que, al entrar, te recibe entre plantas, luz natural y una cocina abierta donde la parrilla es protagonista.


Una casa de campo en la ciudad
Aunque se encuentra en medio de la ciudad, Local 777 se siente como un rincón apartado del ruido y del caos. Para entrar, primero tendrás que atravesar Ingredienta, hasta descubrir un sitio que se siente sofisticado y hogareño a la vez. Con techos altos y tragaluces por donde se filtra la luz natural, mobiliario de madera certificada y materiales reciclados, y plantas por doquier, el lugar ofrece un ambiente relajado e íntimo que recuerda a una casa en el campo. En la parte de arriba, cuentan con una terraza que se puede rentar para hacer eventos, con capacidad para hasta 60 personas.

Verduras locales y mariscos mexicanos: la apuesta de Local 777
En Local 777, el ingrediente es el protagonista. Por esa misma razón, el chef Erick García —originario de Ensenada y embajador de Pesca con Futuro— optó por una cocina al grill que destaca las grandes virtudes de la materia prima, potenciando sus sabores y texturas. Muchos de los productores con los que trabaja el restaurante se mueven en la esfera del micro emprendimiento. Por ejemplo, la leche de avena se produce en la CDMX, y llega en bicicleta cada mañana, mientras que los vegetales vienen de un huerto en el Ajusco. Y es que el menú responde a la temporalidad y el abastecimiento social, comprendiendo el impacto que genera cada decisión dentro de la cadena de valor.

Acciones tangibles por una práctica sustentable
En Local 777, la apuesta por la sustentabilidad se traduce en prácticas ambientales verificables que forman parte de la operación cotidiana. Por ejemplo, han eliminado totalmente las botellas de plástico PET en el restaurante, además de que las sillas de la terraza están fabricadas con materiales reciclados. Por otro lado, se reutiliza aproximadamente el 90% de la merma de la cocina, y el grill cuenta con un sistema de filtros de humo de alta eficiencia para procurar liberar el aire lo más puro posible. Finalmente, hay un sistema de captación de lluvias que se utiliza para los baños. Hay que mencionar que, además de la cocina, la barra de bebidas ha jugado un papel fundamental en estas medidas, pues producen muchos de sus insumos en casa desde cero, y son el laboratorio ideal para sacarle el máximo provecho a los tallos, raíces, cáscaras, etc.

Platos al centro y sabor a hogar: una experiencia que se siente como una reunión entre amigos
Como ya mencionamos, el menú de Local 777 está sujeto a las temporalidades, pero la propuesta es consistente a lo largo del año. Por ejemplo, tacos de chorizo con charcutería artesanal; vegetales al grill con crema de queso ricotta; hummus con cordero; pollo estilo Michoacán; pesca del día. Los platos también están pensados para pedirse al centro y compartir, como se haría en una reunión en casa. El postre de temporada es un crumble de mango que destaca la frescura y el dulzor de esta fruta, pero con un giro reconfortante que no solemos encontrar acompañando las frutas tropicales.


Te puede interesar: Esta es la biblioteca oculta entre piedras volcánicas del Pedregal que casi nadie conoce en la CDMX
¡Coman, disfruten y compartan!
