El continente europeo tiene tanta historia como formas artísticas y artesanales. En cada país y en cada pequeña región puedes encontrarte con artesanos que han trabajado distintos materiales hasta perfeccionar su técnica, generación tras generación. En particular, en Suiza y Alemania, el tallado en madera se practica desde hace siglos. Ambos países se han vuelto famosos por sus piezas de madera tallada que reflejan su cultura. Lo que pocos saben es que en México también se practica el tallado en madera. De hecho, hay un pueblo que crea las artesanías de madera tallada más bellas y que representan la cultura mexicana en su mayor resplandor.

San Esteban de Tizatlán, Tlaxcala
San Esteban de Tizatlán es un pueblo ubicado en el estado de Tlaxcala. Esta región se remonta al siglo XVI d.C. y desempeñó un papel importante en la Conquista. Cuenta la historia que Tizatlán recibió a Hernán Cortés el 23 de septiembre de 1519 y fue alojado en el palacio. Fue en ese mes de estadía que se formó la alianza entre los españoles y los tlaxcaltecas para terminar con el Imperio Mexica. Con el tiempo, San Esteban de Tizatlán se dedicó a la creación de artesanias de madera tallada, cuya práctica se ha extendido a través de generaciones.

Un trabajo artesanal
Las artesanías de madera de Tizatlán no sólo destacan por el nivel de detalle que se talla en cada una de sus piezas, sino también por lo que deciden plasmar en su superficie. En honor a la herencia prehispánica, las piezas de madera muestran escenarios emblemáticos de su historia, así como figuras culturales icónicas. Para el tallado se utiliza madera de tlaxixtle y de ayacahuite, plantas de la región cuyas hebras no se rasgan ni se desprenden. El proceso de tallado puede tardar de 3 semanas a varios meses, dependiendo del tamaño y el nivel de detalle de cada pieza. Las formas más comunes de tallado son los bastones de mando, los cuadros en relieve y las figuras decorativas.


Las máscaras de huehue
Una pieza de madera tallada fundamental para la cultura tlaxcalteca son las máscaras de huehue. Estas máscaras tuvieron su origen en la época colonial y se utilizaban como una forma de resistencia indígena ante la colonización española. Las máscaras están talladas y pintadas para representar los rasgos faciales de los conquistadores españoles de forma satírica. Los intérpretes usaban las máscaras de huehue en fiestas y danzas populares en las plazas públicas como rebelión contra la violenta opresión cultural. Hoy en día, son una parte importante de la cultura mexicana, y las máscaras continúan tallándose para carnavales y fiestas tradicionales.


Las nuevas voces artesanales
Las artesanías de madera tallada en Tizatlán no sólo son un elemento identitario fundamental para quienes practican este arte. También son participantes activos de la escena artística nacional e internacional. Artesanos como Nohemí Molina Sarmiento, José Luis Vázquez —con su hijo Luis Jesús— y Ricardo Molina han sido pioneros y grandes voces en la práctica del tallado de madera. Han ganado premios —como la Copa de Arte Popular— y han presentado su trabajo en Estados Unidos, Suiza y Perú. El Mercado de Artesanos en el centro de Tlaxcala reúne a los expertos de Tizatlán para para recordarnos que esta herencia cultural continúa creciendo y evolucionando.

