Mientras los turistas se amontonan en las cafeterias aesthetic de la Roma y la Condesa, quienes vivimos en la CDMX hemos descubierto que en los barrios menos trendy se encuentran algunos de los mayores tesoros de la ciudad. Esto no quiere decir que no haya lugares con mucha calidad y propuesta en las zonas céntricas, pero quizá sí que tenemos que quitarnos de encima la idea de que nuestra ciudad se termina cruzando Eje 1. Y es que aunque en internet no se romantiza salir a pasear por la Doctores, en esta colonia llena de vida hay lugares que no buscan emular a su vecina la Roma, sino que celebran su espíritu de barrio con mucha personalidad y menús deliciosos. Ese es el caso de Molona Café, una cafetería sobre Dr. Martínez del Río en la Doctores. Es ecléctica, con mucha ondita y tiene una carta divertida y reconfortante.


Juguetes de los 90 y música dosmilera
Antes de que existieran los cafés aesthetic y de que el minimalismo industrial fuera la norma del interiorismo, el maximalismo era señal de identidad. En Molona Café, acercarte a la barra es una experiencia completa que te invita a fijarte en los detalles. los cuales seguro que te arrancan alguna sonrisa. Juguetes noventeros, stickers de artistas locales, plantas y hasta una miniatura de la entrada a la estación ‘Niños Héroes’ del metro: cada elemento le da identidad a esta cafetería en la Doctores, y al mismo tiempo le hablan directo a su público. Además, no es raro que las playlists sean un éxito dosmilero tras otro. No importa si vienes a trabajar, a relajarte o a platicar con amigos: seguramente en algún momento terminarás cantando bajito.


Desayunos todo el día y bebidas con café
El interiorismo de Molona Café es un reflejo de lo que encontrarás en el menú. Hay comida reconfortante, postres monchosos, bebidas creativas y desayunos todo el día. El grilled cheese sándwich con sopa de tomate es un must, mientras que ‘las apestosas’ —un plato de papas fritas con ostiones, aceite de oliva y salsa macha— son ideales para picar. La calidad de los ingredientes no pasa desapercibida, pero tampoco es algo en lo que hagan mucho hincapié. En cuanto a los dulces, las galletas y los panqués —de rol de canela, de elote, de frutos rojos con queso crema, de manzana: hay de todo— son una de sus especialidades.


La carta de bebidas de Molona Café es, quizá, la corona de la casa. Aquí trabajan con Café con Jiribilla, una marca mexicana de especialidad que se encarga de cuidar la trazabilidad detrás de cada bolsa. Para quienes aman las cosas simples, tienen distintos métodos de extracción. Pero si siempre estás buscando probar algo nuevo, tienen bebidas como el ¡Oh Wow! —café, burbujas, jengibre y un toque cítrico—. También hay tés, infusiones y chocolate.


