Todos los años, llegan las vacaciones familiares y nos encontramos con el mismo dilema: aunque a todos nos gusta la idea de escapar de la ciudad, mis hermanos son aventureros y yo soy más de spas y sobremesas. Sin embargo, hay un lugar en la selva veracruzana que nos da gusto a todos. Picocanoa Rodavento es un ‘eco-destino de lujo’ a las afueras de Jalcomulco donde el contacto con la naturaleza se entiende desde distintos ángulos: desde rafting, rappel y kayak hasta temazcal y baños de lodo en pareja. El concepto ofrece la experiencia de acampar en medio de la selva, sin renunciar a la comodidad de una cama, un baño con agua caliente y que alguien cocine para ti. Lo mejor es que aquí hay actividades para toda la familia, incluyendo mascotas. Así, pasamos unos días juntos conectando con nosotros mismos, con nuestros seres queridos y con el entorno.


Una mini aldea aventurera rodeada de selva
Picocanoa Rodavento ofrece dos tipos de hospedaje: cabañas de adobe o glamping en la selva de Veracruz. Las primeras son 24 habitaciones con techo de palma, muebles de madera, baño con regadera y una pequeña terraza. Estas tienen capacidad para tres o cuatro personas, y se acomodan alrededor de un jardín emulando una aldea. La zona de cabañas es ideal para ir en familia —sobre todo si viajan con niños pequeños o adultos mayores—, pues las áreas comunes incluyen una alberca con bar y restaurante, un kids club, zona para perros, cabinas de masaje, área de fogata, temazcal y cabina de lodoterapia.

Si quieren un contacto más profundo con la naturaleza, también hay una sección ‘safari’ con diez habitaciones tipo glamping. Aquí el contacto con la selva de Veracruz es un poco más directo, pues aunque todas las tiendas cuentan con cama, piso de cemento y baño propio, las terrazas y las regaderas exteriores están rodeadas de naturaleza. La zona de glamping también tiene áreas comunes, como una alberca con bar, una sala lounge, una zona de co-working, fogatero, cabina de masaje, temazcal y un espacio para meditar. Además, cabe mencionar que este tipo de hospedaje también es pet-friendly.

Selva y río por la mañana, spa y sobremesas por la tarde
Picocanoa Rodavento se encuentra a la orilla del río Pescados, y basta con cruzar un puente colgante para llegar al pintoresco pueblo de Jalcomulco, uno de los destinos de aventura por excelencia en Veracruz. De hecho, hay varias actividades de ecoturismo fuera del hotel, aunque también puedes consultar las experiencias disponibles para huéspedes dentro de las instalaciones y en los alrededores, como caminatas para admirar los paisajes selváticos de la zona. Aquí es donde los planes pueden dividirse: quienes prefieren un plan más tranquilo, pueden disfrutar de la alberca, el spa y las áreas de descanso en el hotel, mientras que los más intrépidos consiguen su dosis de adrenalina.


Para quienes prefieren un plan más tranquilo, Picocanoa Rodavento también ofrece un santuario para los sentidos. En cuanto a la oferta gastronómica, aquí hacen gala de la cocina tradicional veracruzana, preparada con ingredientes locales por cocineras de la región. Dependiendo de la ocupación del hotel, puede haber días donde ofrezcan menús, buffets o platos al centro para compartir. También hay un bar donde puedes ir a tomar una copa de vino, un mezcal o un coctel, o bien, a compartir botanas y jugar juegos de mesa. Por la noche, si quieren un plan más íntimo y coqueto, pueden preguntar por las cenas románticas: un espacio mágico en una zona privada del hotel, donde las flores, el fuego y la comida crean una atmósfera para enamorarse.

Baños de lodo y temazcal: otra forma de conectar con la naturaleza
Finalmente, a pesar de que Picocanoa Rodavento se identifica más bien como un destino de aventura, aquí también hay espacio para bajar el ritmo. Las actividades del spa siguen esa misma lógica de conectar con la naturaleza, pero de una manera que consiente el cuerpo, tranquiliza la mente y exalta los sentidos. Aquí encontrarás rituales de temazcal guiados por un chamán y masajes corporales, pero la joya de la corona es la lodoterapia. Puedes hacerlo a solas, en pareja o incluso en grupo, en una cabina privada para sumergirse en lodo terapéutico que deja la piel extra suave.

