Hace poco descubrimos un plan buenísimo para aprovechar el fin de semana sin alejarnos demasiado de la CDMX. Pasamos la mañana entre bosques, caminatas y actividades al aire libre en el Ajusco, y terminamos la tarde comiendo pizzas a la leña y asando bombones alrededor de una fogata. Lo mejor es que no tuvimos que manejar horas para sentir que nos habíamos dado un respiro de la ciudad. Todo sucedió en las faldas del Ajusco, entre árboles de pino, aire fresco y ese ambiente boscoso que se agradece muchísimo, sobre todo en estos días del año, cuando el cielo está despejado, el clima es fresquito y da gusto sentir el sol en la cara. Así que, si quieres disfrutar de algo parecido y armar un plan diferente para el fin de semana, te contamos cómo hacerlo.


Primera parada: disfruta del bosque del Ajusco
Nosotras empezamos el día temprano. Desayunamos algo rápido en casa, aunque también puedes pasar por unos tamales o unas quesadillas antes de salir rumbo al Ajusco. Llegamos un poco antes del mediodía, pero la idea es ir llegar con la panza llena para que solo te preocupes por disfrutar del bosque. Nosotras recorrimos las zonas boscosas de San Miguel Ajusco, en dirección a La Marina, donde hay varias opciones para pasar el día, dependiendo de tu condición física y de qué tanto quieras moverte. Si buscas algo tranquilo, puedes empezar por El Laberinto del Ajusco, un enorme circuito al aire libre rodeado de vegetación que pondrá a prueba tu sentido de orientación.


Senderismo, vistas panorámicas y juegos de aventura: otras formas de disfrutar el Ajusco
Otra opción es hacer una ruta de senderismo como el circuito Pico del Águila–Cruz del Marqués. La caminata hasta este punto toma aproximadamente una hora pero se recompensa con vistas panorámicas del Valle de México. Eso sí, requiere buena condición física, pues hay tramos de terracería, pendientes pronunciadas y un cambio notable de temperatura al llegar a la cima. Y si lo tuyo son las actividades más dinámicas y con un poco de adrenalina, puedes visitar Fun Army, un parque temático militar con atracciones para distintas edades, como gotcha y juegos de destreza. La idea es que aproveches la mañana para disfrutar de este hermoso bosque al sur de la ciudad, respirar aire fresco, contemplar los paisajes y de paso hacer hambre para lo que viene después.


Siguiente parada: pizzas a la leña y cocina de bosque en el Ajusco
Ahora sí, después de disfrutar del bosque y hacer hambre, nosotras fuimos a comer a Selva Negra Ajusco, un precioso restaurante ubicado en las faldas del Ajusco. Sigue rodeado de árboles, con una atmósfera campestre y esa sensación de desconexión de la ciudad que buscamos en este plan. Te recomendamos llegar entre las 4 y las 5 de la tarde, justo cuando empieza a caer la noche. Ahorita te contamos por qué. El lugar tiene un estilo rústico, como de cabaña en un entorno muy acogedor. Además, es pet-friendly, así que tu lomito también puede acompañarte. La propuesta culinaria gira alrededor de la ‘cocina de bosque’ y sus protagonistas son las pizzas de masa delgada y horneadas a la leña para conseguir bordes crujientes y ese característico toque ahumado. Entre las más populares está la Pico del Águila, con mini albóndigas, pepperoni, aceitunas negras y champiñones. También está la Sibarita, una combinación agridulce de queso azul, jamón serrano e higos frescos. O para los amantes de la carne está la de la Montaña, con arrachera y chorizo. Y si quieres algo más que solo pizza, también puedes pedir cortes a la parrilla, hamburguesas, pastas y sopas que se antojan con el clima frío del bosque.



El mejor cierre: bombones en la fogata mientras cae la noche
¿Y por qué te recomendamos llegar cuando empieza a oscurecer? Porque después de comer puedes cerrar el plan con unos s’mores para asar alrededor del fuego en sus chimeneas. También tienen cheesecakes artesanales y galletas recién horneadas, además de cerveza artesanal, vino, coctelería de autor, café de olla y chocolate caliente. El restaurante suele tener música en vivo para amenizar la tarde-noche y, eso sí, te sugerimos ir bien abrigado porque la temperatura baja bastante en el Ajusco al caer la tarde. Solo toma en cuenta que abre únicamente los fines de semana: viernes de 3:00 a 10:00 p.m., sábados de 1:00 a 10 p.m. y domingos desde las 10 a.m. hasta las 8 p.m. Así que ya tienes un plan para disfrutar del bosque, comer rico y pasar una tarde diferente sin salir de la CDMX.
Dirección: Camino a la Marina, Samuel Navarro Esquina, Tlalpan



