Al sur del estado de Sinaloa, hay un pequeño Pueblo Mágico que es mucho más famoso por sus postres que por su comida típica. Se trata de la Concordia, un destino anclado entre paisajes montañosos – Sierra Madre Occesidental – , ríos y valles donde los raspados de hielo son los protagonistas, ¿lo sabías? Ahí encontrarás puestos ambulantes de raspados casi en cada esquina y una importante Feria del Raspado que se celebra cada año, a finales de octubre. ¿Te gustaría ir?

En Concordia, el postre debe ser siempre un raspado artesanal
El Pueblo Mágico Concordia, ubicado a 50 minutos de Mazatlán, Sinaloa, es considerado uno de los lugares más importantes en la tradición de los raspados de hielo. Se estima que este lugar tiene alrededor de 70 años preparando este postre helado de manera artesanal. Es decir, un gran trozo de hielo se raspa a mano con una paleta metálica, se sirve en un vaso de plástico y se añade jarabes de fruta natural. Mucha gente los llama ‘los originales’ del sur de Sinaloa ya que para los sinaloenses, ahí comenzó todo.


La Feria del Raspado llega a Concordia los últimos días de octubre
En las calles del centro del Pueblo Mágico de Concordia es muy común que te encuentres con varios puestos ambulantes de raspados. Entre los más populares están Raspados El Chimi, Raspados Don Manuel y Refresquería Teresita que han pasado de generación en generación. Sin embargo, cada año, a finales del mes de octubre se lleva a cabo la Feria del Raspado, en la Plazuela Morelos donde se colocan varios puestos ofreciendo raspados de todos sabores, aunque el más popular es el raspado de ciruela con leche quemada.

Camina por las calles del Pueblo Mágico de Concordia, Sinaloa con un raspado en la mano
Ya con tu raspado en mano, recorre las calles de Concordia, un pueblo fundado en 1565 como Villa de San Sebastián. Llega hasta su centro histórico y admira la Iglesia de San Sebastián construida con cantera, enfrente el kiosco, sus jardineras y sus bancas. A su alrededor verás casonas coloridas de adobe con tejas rojas que llenan de alegría el trazo del pueblo. También está la Casa de Piedra y el Museo Regional MURCO que exhibe el patrimonio arqueológico de la región.

