Cuando Izamal ya no es novedad: los pueblitos tranquilos y más bonitos de lo que imaginas en Yucatán

Yucatán está en el radar de viajeros nacionales e internacionales gracias a sus playas, su deliciosa gastronomía, las zonas arqueológicas mayas, los cenotes, las casonas porfirianas del Paseo Montejo y en Mérida y pueblos tan lindos y famosos como Izamal o Valladolid. Sin embargo, Yucatán está lleno de Pueblos Mágicos mucho menos conocidos que, además de ser destinos únicos en sí mismos, nos ofrecen una mirada distinta del estado y la posibilidad de adentrarnos en la península para admirar su belleza completa. Si ya conoces los básicos de Yucatán, espera a descubrir todo lo que te falta.

Sisal Yucatan
Sisal. Foto: Kamira : Shutterstock.com
pueblos en Yucatan
Foto: Anderson Czarnesky : Shutterstock.com

Maní

Si lo tuyo es el turismo cultural, Maní es una opción menos explorada pero igual de encantadora que Izamal. Se encuentra a poco más de una hora de Mérida, hacia el interior de la península, así que se presta bien para ir ‘de entrada por salida’. Maní es uno de los pueblos más antiguos de la región, y su nombre en maya se traduce como ‘lugar donde todo pasó’. Aquí la cultura maya se ha mantenido vigente tanto en la lengua como en las tradiciones. Entre sus principales atractivos, destacan el Convento de San Miguel Arcángel, los talleres artesanales —donde las bordadoras conservan la técnica X’manikté, una de las técnicas de bordado más antiguas de Yucatán— y el cenote Xcabachen. No te olvides de probar el Poc Chuc, una especialidad yucateca que aquí tiene fama de ser de los mejores del estado.

Maní Yucatan
Maní. Foto.:Pernelle Voyage : Shutterstock.com
Poc Chuc
Poc Chuc. Foto: Shutterstock

Motul

A solo 40 minutos de Mérida, Motul es un pueblo lleno de historia en Yucatán. Así como Izamal se conoce por sus edificios amarillos, en Motul todas las fachadas del centro histórico están pintadas de rojo colonial con cornisas blancas. Aquí sucedieron al menos tres nacimientos importantes: Felipe Carrillo Puerto —uno de los gobernadores más importantes del estado de Yucatán— y su hermana Elvia, y el de los huevos motuleños. Este Pueblo Mágico destaca por su gran mestizaje cultural, pues fue una importante ciudad maya que durante la Conquista fue uno de los principales asentamientos españoles en la zona; durante la época de las haciendas henequeneras, llegó mano de obra de China y Corea, y a finales del siglo XIX recibió una gran migración libanesa. Cuando vayas, no te olvides de visitar el exconvento de San Juan Bautista.

Edificios rojos con detalles en blanco en el centro de Motul
Edificios rojos con detalles en blanco en el centro de Motul. Foto: Shutterstock
Motul
Motul. Foto: Oscar Espinosa : Shutterstock.com

Tekax

Como los otros Pueblos Mágicos de Yucatán, Tekax está lleno de historia. Sin embargo, su ubicación en medio de la selva lo convierte en un sitio ideal para hacer un poco de ecoturismo. Conocido como ‘la sultana de la sierra’, desde ahí es fácil descubrir grutas —como las Grutas Chocantes y las Grutas Las Sartenejas—, cascadas y ruinas mayas, además del Parque Ecoturístico Kaalmankal, donde puedes hay rapel, tirolesa y péndulo. En cuanto a la parte cultural, puedes visitar la ermita de San Diego de Alcalá, la primera construcción franciscana en Yucatán, construida en el siglo XVII en lo alto de una colina. Tampoco te olvides de probar los mamules, un pan artesanal típico de Tekax.

Ermita de San Diego de Alcalá en Tekax
Ermita de San Diego de Alcalá. Foto: Shutterstock
Tekax Yucatán
Foto: Turismo Yucatán

Espita

Este Pueblo Mágico a dos horas de la capital parece congelado en el tiempo. Con la llegada de los españoles, Espita se convirtió en encomienda, y todavía hay varios edificios que dan fe del esplendor del pueblo en aquella época, como eltemplo de San José y el ex convento franciscano. Si buscas un hospedaje único, la Hacienda Kancabá, es una antigua hacienda henequenera transformada en un hotel con su propio cenote. Sin embargo, también hay opciones para los amantes de la aventura y la naturaleza, como las cabañas y el camping en elcentro recreativo Ya’anxche Senderos Celestes —el cual está abierto al público—, donde también encontrarás un cenote con experiencias holísticas. Para comer, visita el Mercado de Espita, donde encontrarás clásicos yucatecos como cochinita pibil, salbutes y panuchos, así como platos menos conocidos como los Kots’on —una especie de tamal local— y el Xupik —pollo en chile—.

Espita yucatán
Espita. Foto: Here Now : Shutterstock.com
Espita Pueblo Mágico
Foto: Shutterstock

Sisal

Finalmente, Sisal se volvió famoso por la oposición de su gente a convertirse en Pueblo Mágico. Sin embargo, no han perdido su espíritu auténtico ni su aire tranquilo. Se trata de un antiguo puerto de enorme importancia para el estado, pues desde aquí salían muchas de las exportaciones del ‘oro verde’ —de hecho, fuera de México, el henequén se conoce como ‘sisal’, ya que las cajas llegaban marcadas con el nombre del puerto—. El lugar fue tan importante, que incluso la Emperatriz Carlota lo visitó y pasó unos días en el puerto. Por supuesto, las playas de arena blanca y aguas cristalinas son otro de los atractivos del destino, e incluso puedes snorkelear en un arrecife de coral. Después de caminar por el muelle, no te olvides de conocer el Fuerte de Santiago y subir al faro, desde donde puedes admirar una de las panorámicas más bonitas de Sisal.

Fuertes de Sisal
Fuertes de Sisal. Foto: Shutterstock
Muelle de Sisal
Muelle de Sisal. Foto: Shutterstock

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