Hoy en día puedes encontrar sarapes en diferentes destinos de México, pero comprar uno en la cuna del sarape no se compara con nada. Para ello, tendrás que viajar a Saltillo, Coahuila el sitio más popular para adquirir esta prenda. Aquí, tiene un valor histórico importante, incluso es reconocida como la pieza textil más sobresaliente de esta ciudad norteña. Te contamos la historia de esta prenda mexicana y por qué es un símbolo de nuestro país.


El sarape tiene raíces en Tlaxcala, pero encontró su fama en Saltillo
El sarape —o zarape— tiene uno de los orígenes más complejos, se estima que surgió en Tlaxcala, donde se fusionaron técnicas textiles prehispánicas con el uso del telar de pedal europeo. Sin embargo, fue en el norte de México, en la ciudad de Saltillo, Coahuila, donde esta prenda alcanzó gran popularidad durante la época colonial. En aquel entonces se realizaban ferias comerciales para dar a conocer los textiles mexicanos y el sarape de Saltillo terminó convirtiéndose en una de las prendas más representativas y simbólicas del país.

La prenda abrigadora que se teje a mano con lana
El sarape se convirtió en una de las prendas más utilizadas durante la época colonial. Era usado principalmente por arrieros, comerciantes, campesinos, jinetes y soldados por su facilidad para colocarse y su comodidad. Además, desde entonces se elabora de manera artesanal con lana y, actualmente, también con algodón. Sus diseños son muy coloridos y suelen incluir figuras geométricas, rombos o franjas. Cada pieza es una obra de arte y su elaboración puede tomar desde un mes hasta un año, dependiendo de la complejidad del diseño.

Dónde comprar sarapes en Saltillo y qué ver y hacer en la ciudad
Si visitas la ciudad de Saltillo, Coahuila, una opción para comprar un sarape auténtico es la Fábrica de Sarapes ‘El Sarape de Saltillo’, ubicada en el Centro Histórico. Otra alternativa es el Mercado Juárez, donde encontrarás locales que ofrecen esta prenda tradicional. Para conocer más sobre su historia, puedes visitar el Museo del Sarape y Trajes Mexicanos. Además, aprovecha tu recorrido por la ciudad para caminar por el centro, admirar la Catedral de Santiago, visitar el Museo del Desierto y conocer algunos talleres de artesanos textiles. No te vayas sin probar su gastronomía, especialmente el cabrito al pastor, los tacos de asada, los burritos norteños, el pan de pulque y los dulces de leche.

