Michoacán es un estado repleto de Pueblo Mágicos y comunidades que deslumbran por la belleza de sus paisajes naturales, su arquitectura pintoresca, su cocina tradicional y sus artesanías. Algunos son mucho más famosos que otros; sin embargo, hay un lugar cuyo nombre le dio la vuelta al mundo y, sin embargo, casi no tiene turistas. Se trata de Tangamandapio, el pueblo donde nació Jaimito, el cartero, uno de los personajes más entrañables de El Chavo del 8. Jaimito recordaba su tierra como ‘un pueblito de crepúsculos arrebolados’, y aunque los atardeceres aquí son preciosos, este sitio es encantador a cualquier hora.


Un pueblito chiquitito en Michoacán
Tangamandapio es un pueblito de herencia purépecha a tres horas de Morelia, dos horas y media de Guadalajara y seis horas desde la CDMX. Aunque este pueblo es mucho más antiguo que el programa de televisión, en el centro de Tangamandapio se alza una estatua de bronce de tamaño real dedicada a Jaimito, el cartero. En la placa se lee ‘por haber dado a conocer nuestro municipio a nivel internacional’. El Chavo del 8 nunca viajó a Michoacán para mostrar en cámara la belleza de este pueblito, pero tú sí puedes visitarlo y descubrir por qué Jaimito añoraba regresar.

Tangamandapio cuenta con una pequeña zona arqueológica donde se conservan vestigios de distintas culturas prehispánicas que habitaron este territorio. Por otro lado, desde 1822, esta localidad se conoce como Santiago Tangamandapio. Así pues, la parroquia de Santiago Apóstol es uno de los edificios más emblemáticos del pueblo, así como la parroquia de San Francisco de Asís. Ambas se construyeron en el siglo XIX, y todavía conservan su arquitectura original. Este lugar también es famoso por sus paisajes naturales, repleto de ahuehuetes y nacimientos de agua. El parque recreativo La Teporikua es un balneario donde las familias locales pasan los fines de semana, con alberca, chapoteadero y áreas para comer.

Fiestas, comida típica y artesanías tradicionales de Tangamandapio
Por supuesto, Tangamandapio expresa su identidad a través de sus tradiciones. Las fiestas, los mercados y los talleres de artesanos le dan su magia al lugar, y son la mejor manera de conocer bien el pueblo. Entre los platos típicos destacan el churipo —un caldo a base de chiles rojos, carne de res y verduras—, las corundas, el atole y el pozole. Respecto a las artesanías, aquí se fabrican textiles de fibras vegetales, sobre todo las canastas de carrizo. También encontrarás bordados en distintos estilos, como los famosos gabanes bordados en punto de cruz. Por otro lado, aquí las bandas de viento dan paso a las fiestas, ferias y celebraciones. Y es que Tangamandapio celebra distintas fechas a lo largo del año. Además de las fiestas típicas que se celebran alrededor de todo el país —como la Independencia el 15 y 16 de septiembre y el Día de la Virgen de Guadalupe el 12 de diciembre—, hay otras fiestas representativas. Por ejemplo, el 25 de julio es la fiesta en honor al santo patrono Santiago Apóstol, mientras que en abril se lleva a cabo la Feria del Atole.


