La CDMX es una ciudad maravillosa para vivir, pues su belleza natural, cultural, artística y arquitectónica es inigualable. Sin embargo, debido a los altos precios y a la inseguridad, mucha gente ha decidido irse a ciudades más tranquilas, como Querétaro o Cuernavaca. Uno de los destinos más populares para los (ex) citadinos es Mérida, pues es una ciudad con buena calidad de vida, con comida yucateca y, claro, con playas preciosas. Desafortunadamente, la popularidad de Mérida ha hecho que otros pueblos con la misma belleza, playas bonitas y buena comida pasen desapercibidos. Uno de ellos es el pueblo de San Pancho, un pueblo que esconde un paraíso natural lleno de cultura y color.

Un pueblo con mucha historia
El pueblo mágico de San Francisco, comúnmente llamado San Pancho, se encuentra en plena Riviera de Nayarit, muy cerca de las playas de Sayulita. Originalmente, San Pancho formó parte del territorio Wixárika de Nayeris, en la época precolonial. Más tarde, esta región fue llamada Azapán por los conquistadores españoles, quienes la convirtieron en parte de la Hacienda Jaltemba, que producía aceite de coco. Luego, en 1936, se convirtió en parte del ejido de Sayulita. Con el tiempo, fue ganando independencia hasta convertirse en un pueblo centrado en la comunidad, los proyectos medioambientales y los programas turísticos. Esto lo ha convertido en una gran opción para vivir.

El paraíso natural de San Pancho
Por supuesto, las playas de San Pancho son uno de los principales atractivos. Debido a la popularidad de Sayulita, pocas personas se aventuran a pasear por las playas de San Pancho, por lo que son muy tranquilas y poco transitadas. Además, su oleaje es perfecto para nadar, hacer surf y practicar deportes acuáticos, y la arena es dorada y perfecta para descansar y tomar el sol. Si te gusta vivir en un lugar que se preocupe por la conservación natural, San Pancho es perfecto para ti. También es un lugar dedicado al cuidado de la naturaleza, por lo que puedes visitar zonas ecológicas para hacer senderismo o admirar la belleza natural de la región, en particular las aves que habitan la costa de Nayarit.


La capital cultural de Nayarit
El pueblo de San Pancho es un espacio profundamente arraigado en sus raíces y en la cultura, por lo que muchos lo llaman «la capital cultural de Nyarit». El pueblo rebosa de galerías de arte, museos y centros culturales. También hay teatros, espacios donde se realizan diferentes actividades artísticas y culturales y un mercado de artesanías que busca preservar y difundir la cultura Wixárika. Aparte, la gastronomía en San Pancho es igual de importante. Tanto en las playas como dentro del pueblo puedes encontrar buena comida, desde mercados y puestos con los mejores mariscos del Pacífico Sur, hasta propuestas gastronómicas interesantes que no dejan de lado la herencia identitaria de la Sierra Madre Sur.


Un pueblo tranquilo para vivir bien
Gracias a la preocupación de la gente del pueblo por preservar tanto las áreas naturales como los espacios culturales, San Pancho ha evolucionado hasta convertirse en un pueblo dedicado al bienestar y a fortalecer la comunidad. En San Pancho hay una gran variedad de proyectos medioambientales para la conservación de playas y manglares, así como programas culturales y educativos. Entre ellos destaca Entreamigos, un centro que busca el desarrollo educativo, cultural y artístico de las infancias y las familias. Así, la vida de San Pancho está dedicada a la mejora de la comunidad, lo que lo hace un pueblo muy tranquilo e ideal para mudarse en familia.


