Una fábrica de cerveza a unos pasos de la playa no es algo que se encuentre todos los días. Menos una a la que puedas entrar para conocer su proceso de elaboración y, mucho menos, que después del recorrido puedas subir a su terraza a disfrutar una cheve recién salida de fábrica frente a las olas. Pero así es Wendlandt Tasting Room en Ensenada y te lo digo por experiencia propia: es fácil enamorarse de este lugar. Guardo el recuerdo como uno de los mejores planes que he tenido en Ensenada y, no sé si fue el recorrido o la vista al mar pero esta ha sido de las cheves más ricas que he disfrutado en mi vida.


Lo que no sabía sobre esta cervecería 100% mexicana
Confieso que cuando llegué a la fábrica no conocía nada de esta cerveza y, de hecho, ni siquiera la había probado. La verdad es que tampoco sabía mucho sobre cómo se elabora la cerveza pero aquí aprendí mucho. Lo primero que descubrí fue que Cervecería Wendlandt es una marca 100% mexicana, nacida en Baja California, de la mano de un grupo de amigos que comenzó experimentando con sus propias recetas para compartirlas con familiares y amigos. Pero gustaron tanto que empezaron a recibir pedidos y el proyecto no dejó de crecer hasta llegar a tener su propia fábrica, donde actualmente producen más de 70 mil litros al mes que se distribuyen en bares y restaurantes de todo México.



Así es el recorrido por la fábrica de Wendlandt
Pero no te imagines una fábrica gigantesca: sí es grande, pero tiene el tamaño y la escala de una cervecería artesanal, no de una producción industrial. Durante el recorrido nos explicaron todo el proceso, desde la selección de los ingredientes hasta la fermentación, el acondicionamiento, la carbonatación, el filtrado y el embotellado. Pudimos ver de cerca las ollas de maceración, los enfriadores y los enormes tanques de fermentación. Hay mucha atención al detalle, procesos rigurosos y una búsqueda constante por mantener la mejor calidad en cada cerveza. El recorrido duró alrededor de una hora y salí aprendiendo muchísimo pero, sobre todo, con un antojo inevitable de cerveza.


Y después del recorrido, a tomar cerveza frente al mar
Bendito Dios, ahí mismo tienen su bar oficial: Wendlandt Tasting Room El Sauzal. Ahí nos sirvieron las seis etiquetas base de la cervecería, de menor a mayor intensidad: La Veraniega, ligera y refrescante. Hünter, inspirada en las lager alemanas, con notas herbales y florales. Vaquita Marina, una American Pale Ale multipremiada que se ha convertido en uno de los grandes emblemas de la casa. Harry Polanco, con notas de caramelo y frutos secos. Perro del Mar, intensa y aromática; y Foca Parlante, una stout con matices de chocolate amargo que, sorprendentemente, es muy fácil de beber. Yo me quedé un buen rato disfrutando cada una en la terraza, viendo cómo caía el sol sobre el mar de Ensenada. Me encantó el lugar, el planazo y la verdad, me dio tristeza no vivir en esa ciudad porque, si así fuera, seguro ahí me la pasaría.
Dirección: Calle Diez 385, El Sauzal, Ensenada, BC


