Todo mundo sabe que la riqueza histórica, cultural y gastronómica de la península de Yucatán es única. Sin embargo, solo unos pocos conocen la existencia de lugares cuya identidad está más viva que nunca. Tal es el caso de Maní, uno de los siete Pueblos Mágicos de Yucatán donde la gente aún habla en su lengua materna –la lengua maya–. Además siguen cocinando de la manera más tradicional con su ya famosa cocina enterrada. Y las mujeres aún bordan con la técnica X’manikté, uno de los métodos más antiguos de la región.


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Maní, la capital prehispánica de Yuacatán
Maní es un precioso pueblo yucateco localizado a 98 kilómetros –una hora y 22 minutos– del centro de Mérida, también conocida como ‘la ciudad blanca’. Es uno de los pueblos más antiguos de la región, pues se estima que los primeros asentamientos humanos llegaron durante el período preclásico medio, entre los años 1000 y 400 a.C. Además se dice que Maní junto a Campeche y Sací eran las grandes capitales prehispánicas. Su nombre proviene de la lengua maya y significa ‘el lugar donde todo pasó’.

El pueblo que aún usa la técnica de bordado más antigua de la región
Este Pueblo Mágico de Yucatán es de los pocos destinos en nuestro país donde las artesanías están hechas con técnicas ancestrales. Pues en Maní las mujeres aún bordan con la técnica X’manikté, que es uno de los métodos de bordado más antiguo de la península. Su nombre significa ‘siempreviva’ y hace referencia a lo eterno. Además es una técnica que está en peligro de extinción, por ello, aún existen artesanas y talleres que lo mantienen vigente.


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El mejor Poc Chuc de Maní, Yucatán
La gastronomía en Maní, tiene que ser mencionada. Pues aunque sabemos que la cocina yucateca es una de las mejores de todo México, tal parece que la de ese pueblito es especial. Y es que para quienes han visitado antes este destino aseguran que ahí se prepara el mejor Poc Chuc. Se trata de un platillo tradicional en el que la carne de cerdo se marina en jugo de naranja agria y asada a la parrilla o al carbón. De ahí su nombre, pues pook significa ‘tostar’ o ‘asar’ y chuc ‘carbón’.


Qué ver en Maní, Yucatán
Entre los atractivos imperdibles en Maní, Yucatán se encuentra el Convento de San Miguel Arcángel, el cual se construyó en 1549. Se edificó con piedras de la región y se compone de un atrio rectangular, una capilla posa, una capilla abierta, la iglesia principal –con cuatro capillas–, un claustro, un huerto y la antigua escuela de indios. También sobresale el cenote Xcabachen y la ruta de los meliponarios, un santuario donde habita la abeja melipona y donde extraen su miel que tiene propiedades curativas.


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